lunes, 28 de marzo de 2016

Algunas técnicas para hablar en público

Emprendedora hoy te ofrecemos 6 Técnicas 
para vencer el miedo escénico al hablar en público.

“El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son”.


Cuando preguntas a miles de personas ¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando tienen que hablar en público? Las respuestas son múltiples, aunque las más comunes son: “¡UF! ¡UF! ¡UF!”. “Dios, ¿Y qué digo?”. “Dios mío, seguro que lo hago mal”. “No, por favor”. “¡Qué vergüenza!”. “Espero que la gente esté haciendo otras cosas y no me escuchen”. “Lo voy a pasar mal”. “Seguro que me temblará la voz o me pondré roja”. “Me voy a quedar en blanco”. “Ya verás como la lío y lo hago mal”. “Socorro”. “¡Tierra trágame!”. “¿Qué pensarán de mi?”. “¿Por qué no puedo ser invisible?”.
Y sólo menos del uno por ciento de los casos te responderán: “!Venga que yo puedo!”, “Lo voy a hacer genial”, “¡Voy a preparármelo!”, “Tengo una oportunidad para demostrar de qué soy capaz!”. “¡Me encanta!”.

El miedo escénico es una reacción que nace a partir del desconocimiento, la ignorancia y la falta de certeza, todo lo que no conocemos, a priori, es factible de que nos de miedo. El miedo escénico es la fobia social más frecuente en nuestra sociedad. Así como es cierto, que una niña de 5 años podría salir delante de un escenario, decir unas frases sin problema, cuando esa misma niña llega a la edad de la adolescencia, podría presentar dificultades para intervenir ante el público.
Esto ocurre con motivo que el miedo escénico es impuesto por el entorno, lo aprendemos, además que parte del problema radica en nuestro sistema de educación, que no nos enseña a hablar en público ni a superar nuestro miedo.

En numerosas ocasiones hemos escuchado a miles de personas decir que los primeros segundos a la hora de hablar en público es cuando peor se pasa, cuando realmente se siente el miedo escénico en todo su fervor. En estos casos, el recurso que mejor resultado ha generado en las mujeres a reducir la ansiedad al hablar en público, ha sido un ejercicio de relajación y visualización. Consiguiendo cambiar la imagen negativa que tienen ellas mismas a la hora de hablar en público, por una representación interna positiva y que les ayude a enfrentarse con total seguridad.

Nuestra recomendación es que consigas sentirte cómoda ante tu auditorio, para ello compartimos contigo algunas técnicas:

1) Prepárate muy bien tu presentación. Cuanto más domines del tema, más segura estarás.

2) Si tienes la posibilidad de conocer quienes asistirán, revisa videos que tengan subidos a internet para conocerlos en más profundidad.

3) Acude con tiempo suficiente el día de la presentación, así tendrás tiempo de solventar todos los problemas técnicos que puedan surgir.

4) Saluda a los participantes y habla con ellos mientras comienzas la intervención, esto te ayudará a estar más relajada y posteriormente podrás
dirigirte a ellos durante tu intervención.

5) Habla de aquello que conoces, dominas y te apasiona

6) Se tú misma.

El rincón de la mujer emprendedora



jueves, 24 de marzo de 2016

La ruina siempre trae algo...


¿Creéis que se puede aprender algo después de arruinarse?

Por aquellas casualidades de la vida, el otro día conocí a una mujer cuya historia puede servir al resto, más que nada porque es un caso generalizado, con la diferencia de que esta mujer ha sabido sacar las lecciones oportunas de su experiencia y ha salido con la lección aprendida.


Me comentaba que aún recordaba la sensación de tener una cuenta bancaria vacía y la incertidumbre de no saber cómo iba a hacer frente a los pagos del mes siguiente. A la edad de 28 años, aún teniendo un trabajo (mal pagado pero un trabajo), ella estaba superada por la ecuación pagos/ingresos.

Asegura que tuvo la sensación de tocar fondo cuando le propusieron ir un domingo a la playa en pleno mes de Agosto, para pasar el día completo allí, y tuvo que decir que no, al ser algo que ella no se podía permitir. De hecho, hacía tiempo que no se podía permitir ni salir un sábado por la noche con sus amigas ni mucho menos salir a cenar.

El momento en que su situación empeoró fue cuando consiguió un buen trabajo relacionado con su carrera, muy bien pagado, donde ella era muy competente y por tanto, tenía expectativas de futuro. A los 6 meses le subieron el sueldo y fue cuando decidió comprarse un coche de 21.000 euros a plazos. Se podía permitir tranquilamente pagar los 420€ de letra mensual más el alquiler sin ningún problema.

El infierno llegó cuando la empresa en la que trabajaba tuvo que cerrar, algo que ella ni se podía imaginar. En ese momento y tras derrumbarse en su casa por la situación que estaba apunto de venirse encima, se dio cuenta de muchas cosas.

Se dio cuenta de que la mayoría de la gente vive al día, incluida ella, y desde luego que todo el mundo vive como si tuviera dinero, pero hay una diferencia entre vivir como si tuvieras dinero a tener dinero de verdad. La mayoría de las cosas que compramos, a pesar de que podemos pagarlas, no nos las podemos permitir.

"Me arrepentí enormemente de haber cambiado mi coche, el cual ya tenía 8 años, pero no me había dado problemas. Lo cambié únicamente porque pensé que me lo podía permitir al tener expectativas de futuro en la empresa."

Hoy día, esta chica, 3 años más tarde ha cambiado rotundamente su situación económica. Y aquí tenemos las lecciones que ella aprendió de estar en la ruina.

1.- No confíes en los ingresos de una sola fuente ni confíes en un trabajo.

Tener un trabajo sólo significa que estás a un paso de no tener trabajo. Tener una sola fuente de ingresos que no nos permite ahorrar, es algo muy peligroso. Aprendí a darle la debida importancia a ganar un dinero extra, aunque sea en cosas que no te gustan. ¿Una licenciada limpiando casas y cuidando niños?, pues finalmente tuve que recurrir a eso para intentar pagar cuanto antes las letras de mi coche y mi tarjeta de crédito. 

2.- Hay que vivir siempre por debajo de nuestras posibilidades.

Ahora gano más dinero que antes y hay meses que gasto lo mismo que cuando me quedé arruinada. Me casé el año pasado y me olvidé de hacer una boda por todo lo grande como nos han vendido en las películas. No quiero pasar por lo mismo nunca más, así cuando ahora mi marido y yo tenemos buenas rachas económicas, es cuando aprovechamos para hacer más dinero, pues sabemos que pueden volver las "vacas flacas" en cualquier momento.

3.- Aprender lo mínimo de finanzas.

Jamás me llamaron la atención las finanzas. De hecho, nunca di importancia ni al ahorro ni a los planes financieros domésticos. Hoy día soy muy consciente en la necesidad de destinar siempre una parte del dinero ganado a un plan de ahorro e incluso ya me planteo invertir en bolsa de cara a nuestros futuros hijos.

4.- Hay vida después de la quiebra.

Tener la sensación de estar en quiebra, perder tu trabajo, no saber lo que vas a hacer... es completamente desmoralizador, y entiendo que mucha gente entre en depresión, pero de nada nos sirve venirnos abajo. Todo lo contrario, y es en las adversidades cuando una persona debe hacerse más fuerte, pues hoy puedo decir desde el otro lado que toda racha pasa si la ayudamos a pasar. Como dice una frase que escuché hace tiempo: "Nunca sabes lo fuerte que puedes llegar a ser hasta que ser fuerte es tu única opción".

"Hoy día me alegro incluso de haber pasado por aquella situación, ya que pienso sinceramente que estoy mucho mejor gracias a que pude aprender esa lección. No quiero tener más deudas en la vida. Cualquier inversión que hoy día hacemos mi marido y yo en la compra de lo que sea, la estudiamos al milímetro, para no alterar lo más mínimo el plan financiero que comenzamos. Del mismo modo aprendí que no era tan inteligente como pensaba. Y es duro llegar a esa conclusión para una persona que se sacó la carrera con notas muy altas y que un día se da cuenta que es una "tonta" más que no tiene ni idea de cómo funciona el mundo cuando se habla del dinero. Y todo el mundo debería conocer las trampas en las que puedes caer"

Autor: A. Catalán González
Licenciada en Marketing

El rincón de la mujer emprendedora

miércoles, 23 de marzo de 2016

5 técnicas para reenfocar tu negocio

La reducción de la actividad en muchos negocios está llevando a mucha gente a buscar un modo de reinventarse. Directivos y emprendedores o empresarios ven que tienen que hacer cambios en los negocios, enfocarlos de otra forma, explorar nuevos campos... 

El reto, en estos casos, es saber cómo abordar todos estos cambios que se están produciendo a nivel empresarial”. A partir de esta realidad, nosotros nos hemos preguntado cuál es el proceso ideal para reinventar un negocio. ¿Hacemos una radiografía a nuestro negocio, vemos por dónde puede crecer y mejoramos las capacidades que nos hagan falta para iniciar esa nueva etapa empresarial? ¿O el proceso es justo al contrario?


Te ofrecemos a continuación 5 buenas técnicas para reenfocar tu negocio.

1) - Busca nichos emergentes

Pablo Fernández Burgueño, licenciado en derecho, hizo su reinvención profesional en el proceso de crear su bufete de abogados. Sabía derecho y conocía muy bien el mundo de Internet, una mezcla poco común entre su profesión y decidió orientarse al derecho tecnológico, un negocio de nicho con mucho, mucho, futuro.

“Tenemos un conocimiento extraordinario de lo que es la tecnología por dentro. Eso nos da un valor añadido para ofrecer nuestros servicios, porque cuando vienen los informáticos o diseñadores no tienen que explicarnos lo que van a hacer desde un punto de vista técnico. Y con eso nos adelantamos a los problemas que les puedan surgir”, nos explicaba.

Creó el bufete con otros dos socios, también abogados, y ellos mismos se han hecho su página web, su fan page en Facebook, su cuenta de Twitter... “Dedicamos la mitad de la jornada a tener presencia en la Red. Algo fundamental porque un 60% de nuestros clientes nos llegan por la Red”, dice.

Este abogado autodidacta asegura que “estar en esta especialidad te obliga a estar aprendiendo continuamente. La normativa cambia casi a diario, Internet es global y hay que conocer la normativa de los otros países. Además, la tecnología avanza a un ritmo increíble. Si a eso le añades los conocimientos sobre derecho que tenemos que abarcar, código civil, protección de consumidores y usuarios, derecho penal, incluso... La autoformación en este sector es fundamental”.

2) Rodéate de un equipo innovador

Manuel Escobar, técnico en informática de gestión, hizo un máster en ADE y varios cursos de innovación para mejorar la gestión de su empresa iCapax, que ofrece servicios de diseño web y desarrollo software para pymes. Una línea de negocio clásica entre los informáticos que se meten a empresarios. Demasiada competencia.

Informática orientada a la ciencia

“Incorporé nuevos perfiles a la empresa y analizamos de qué manera se podía diversificar. La empresa poseía conocimientos suficientes en el mercado de la bioinformática y vimos que las posibilidades de éxito eran reales, que había una demanda potencial importante. Así, decidimos crear un nuevo producto en un nuevo mercado en el que nunca habíamos competido. Y que nos llevó a crear una empresa nueva, Biocapax al amparo de la anterior, pero especializada en bioinformática”, explica Escobar.

Nicho sin competencia

“La bioinformática es una rama de la biotecnología que se basa en utilizar la informática para obtener resultados válidos en todos los ámbitos, no sólo medicina y biología. Nos centramos en este nicho porque en España no hay nadie que ofrezca estos productos con tecnología propia. Hay software libre para empresas de investigación y nosotros ofrecemos un programa propio enfocado a investigadores individuales, que hasta ahora no tenían una solución válida para hacerlo por falta de recursos económicos”, dice Escobar.

¿Pero por qué crear una empresa nueva y no dejarlo como una línea de negocio más? “Porque no tiene sentido mezclar las dos líneas, una de software para empresas de Internet, más orientada al marketing y la otra para el sector sanitario y científico. El mercado no nos habría recibido igual”, asegura Manuel Escobar.

3) Convierte tu debilidad en tu oportunidad

La debilidad de David Montero, un emprendedor de Jerez de la Frontera, era la localización de su negocio en un lugar remoto para una especialidad que aspiraba a atrapar a empresas punteras más que a negocios de “pueblo”, en el mejor sentido de la palabra.

La pregunta clave

Si el problema es la ubicación, parece de cajón que la solución pase por cambiar de localidad. Pero Montero lo miró desde otra óptica: “Necesitábamos ofrecer servicios no presenciales y decidimos potenciar el único que teníamos en cartera, el hacking ético, que estaba perdido entre toda nuestra oferta de servicios”.

La oportunidad por la curiosidad

Montero tiene formación empresarial, eso le sirvió para hacer un análisis dafo personal para encontrar su camino en el proceso de reinventarse. Tiene también un perfil muy técnico, pero la solución estaba en algo que no había estudiado en la carrera, sino que se aprende curioseando. “El hacking ético es un servicio de auditoría de seguridad informática que busca detectar los puntos vulnerables en las infraestructuras TIC de las organizaciones. Básicamente, nos ponemos en la piel de un atacante informático e intentamos comprometer un sistema informático a través de Internet”.

Al crear la primera empresa especializada únicamente en hacking ético consiguieron diferenciarse del resto y los resultados demuestran que teníamos razón. Hemos creado un centro de trabajo en Montevideo (Uruguay) para prestar este servicio también en Sudamérica y hemos cerrado contratos con empresas de Estados Unidos y Hong Kong para trabajar como subcontratados en estos mercados. Y todo porque un día nos hicimos una pregunta retórica: ¿y por qué no yo?

4) Dar respuesta a nuevas necesidades

Un ingeniero y científico metido a empresario que hace de la innovación la bandera de sus negocios, Así podríamos definir a Antonio Ramírez, fundador, entre otras empresas, de la consultoría de innovación alimentaria Biogoldensolutions, especializada en estudios de viabilidad y desarrollo de nuevos productos, propios y ajenos.

Una idea, un socio

Para mantener viva su capacidad para reinventarse, Ramírez participaba como socio inversor en empresas tan innovadoras como Biogades Food Tech, para el desarrollo, producción y comercialización de vinos esferificados (esferas llenas de vino que se rompen en la boca) o Natural Crunch, para producir y comercializar snacks de vegetales y frutas, los VitaSnacks. “Mi experiencia me ha dicho que tener compañía enriquece un proyecto, pero tener la mayoría es fundamental para poder tomar decisiones operativas. Un buen equipo de profesionales, motivados por un proyecto común, es imprescindible. Aunque sin dinero, exige dedicación y liderazgo”, asegura Ramírez. “La principal formación es la que te da la experiencia, la madre de las ciencias. En cuanto al equipo, procuro rodearme de personas que, al menos en algo, sean mejores que yo; y a partir de ahí trabajo con ellas”.

5) La innovación, práctica diaria

La forma en que el multiemprendedor Juan José Laray tiene de reinventarse es muy simple: observar lo que le rodea y llevar siempre una libreta en la que apunta las ideas que le van surgiendo. “Es importante apuntarlas, porque una te lleva a otra...”, recomienda. “Tengo muchas ideas. Sunset Moville, mi última empresa, no es un proyecto único, es uno más de los que tengo pendientes. Antes monté una web de música que he dejado un poco en stand by para dedicarme más a este proyecto, que lo tenía anotado en mi libreta desde hace siete años. “Es un canal de comunicación basado en la geolocalización a través del móvil. Está orientado a pequeños comercios de barrios concretos, les enseñamos a manejar la aplicación y a crear sinergias entre ellos. Les involucramos en un proyecto común”, explica Laray. Para justificar su aplicación este generador de ideas de negocio explica que “nosotros no nos centramos sólo en ofertas y descuentos, sino que organizamos acciones para que los vecinos conozcan quién es quién en cada comercio del barrio, ya que a veces pasan desapercibidos. Por ejemplo, llevamos a los vecinos a desayunar al gimnasio y cosas así”.

El rincón de la mujer emprendedora

Cuando una se da cuenta lo válida que es!

Esta sensación de bienestar consigo misma es lo que alimenta el carácter emprendedor. El saber que cuando el trabajo se hace bien, la actitud es la correcta y el poner toda la ilusión del mundo para que salgan las cosas, es lo que hace que una se sienta orgullosa de tomar decisiones, de ser emprendedora.


Y mientras, hay muchos que se lo piensan. Los que estamos en la dinámica emprendedora no acabamos de entender porqué les cuesta tanto. Quizás ellos no tengan la culpa ya que no ha habido formación adecuada ni estimulante para que uno emprenda su propio proyecto y es por eso que no ven las oportunidades y el tremendo nivel de vida que uno puede llegar a tener como emprendedor. Intentaremos animarles con el presente artículo para que se pasen a este lado.

Cuando uno puede tomar decisiones importantes, se da cuenta del calado de las consecuencias de las mismas. Y en ese ejercicio de fallar o acertar se impregna de madurez y sabiduría. Lo demás, apenas representa progreso personal e intelectual. No hay nada mejor que ser responsable con las decisiones propias, especialmente en el ámbito profesional. Pero la realidad es que este tipo de situaciones apenas se dan en la vida diaria de la empresa.

Son muy pocos los que deciden. Y el resto de la organización apenas ejecuta lo que han decidido los de arriba. Y en ese contexto de pobre desarrollo profesional, se produce un caldo de cultivo muy propicio para emprender. Los trabajadores talentosos tienen la excusa perfecta para iniciar su propio sueño, con el proyecto que seguramente les merodea por la cabeza.

Y es lo que necesita este país. Más emprendedores capaces de retar a las empresas y a sus directivos. Todos tenemos algo bueno, cualidades físicas o mentales, y cada una de las personas debe encontrar su propio don, su magia personal que le pueda permitir aventurarse con intrepidez como emprendedor. No deben temer ya que no hay fracaso sino intentos que permiten darse cuenta que cada uno de nosotros tiene algo por lo que sentirse orgulloso y querido.



martes, 22 de marzo de 2016

Las trece cualidades de la mujer sabia



Regla nº 1 de las mujeres sabias: Las mujeres sabias no viven quejándose, generan cambios.

Regla nº 2 “Las mujeres sabias son atrevidas”

Regla nº 3: Las mujeres sabias tienen buena mano con las plantas

Regla nº 4 : “ Las mujeres sabias confían en su intuición y respetan la de los demás”

Regla nº 5: “ Las mujeres sabias meditan diariamente y están en comunión con su interioridad”

Regla nº 6: “ Las mujeres sabias defienden con firmeza lo que más les importa”

Regla nº 7: “  Las mujeres sabias disciernen su camino también con el corazón”

Regla nº 8: “Las mujeres sabias dicen la verdad con compasión”

Regla nº 9: “ Las mujeres sabias escuchan su cuerpo”


Regla nº 10 : “ Las mujeres sabias improvisan y juegan”

Regla nº 11: “ Las mujeres sabias no imploran de manera dependiente”

Regla nº 12 “Las mujeres sabias se ríen juntas”

Regla nº 13 “ Las mujeres sabias saborean lo positivo de la vida y lo comparten con sencillez”


Tiene mucho de razón y en muchos aspectos me siento identificada, aunque me quede mucho para ser una mujer sabia.

El rincón de la mujer emprendedora

lunes, 21 de marzo de 2016

Rosa Clará. Comenzó con una modesta tienda y hoy preside un imperio

Rosa Clará ha sabido sortear las crisis creando una firma de fiesta y novias dirigida a mujeres de todo tipo. ¿Quieres conocer sus secretos?


Comienzos modestos

“Me di cuenta de que todo lo que se hacía en el mundo de la moda nupcial era igual de monótono. A los 31 años tuve un hijo y paré durante año y medio, y a la hora de volver lo hice montando una tienda. Un año después creé la empresa. Todo empezó de una forma sencilla, no como un gran proyecto, pero lo cierto es que las cosas han ido muy deprisa. Hubo buenas ideas, un buen punto de partida y un equipo de gente detrás empeñado en que todo saliera bien, con muchas horas de trabajo por delante”.

Errores de principiante

“En la primera feria a la que acudimos en Barcelona presentamos nuestra primera colección y tuvo un éxito inesperado. Empezamos a hacer la lista de lo que necesitábamos para fabricar lo que habíamos vendido y nos dimos cuenta de que no teníamos dinero para comprar más tejido y seguir confeccionando. Hubo unos 15 días de una crisis profunda, pero al final una serie de bancos concedieron los avales para que pudiéramos seguir adelante. Que nadie se engañe, arrancar cuesta mucho”.

Stock cero

Ha creado un sistema para producir género sin stocks de tejidos, materia prima o producto acabado. “A las tiendas enviamos muestrarios, la novia se prueba uno y se genera un pedido con unas medidas concretas. El pedido llega aquí y en ese momento se pone en marcha una rueda que permite que semanalmente se compre toda la materia prima y se inicie el mecanismo para producirlo. La gran lacra de las empresas textiles son los restos y los remanentes. Nosotros acabamos el año prácticamente con stocks cero por nuestra forma de comprar y nuestro sistema logístico”.

El secreto mejor guardado

El gran secreto es innovar, innovar e innovar. En estos momentos, la empresa o la persona que se queden paradas irán para atrás. Estamos en crisis, pero también hay oportunidades tremendas que debemos aprovechar”.
El rincón de la mujer emprendedora