domingo, 7 de febrero de 2016

Las lágrimas que no lloré, la tristeza que no atendí

La contención emocional es algo que todos hemos experimentando con mayor o menor frecuencia. En ocasiones, es hasta ese rasgo que forma parte de nuestra educación y que nos inculcan desde niños con aquello de “no llores, las personas mayores y fuertes nunca muestran sus lágrimas”.

Es posible que a partir de ese momento hayamos buscado siempre pequeños rincones de soledad donde desahogarnos, donde dejar escapar nuestra voz y ese dolor que siempre debe aflorar para encontrar alivio, para descargarnos y avanzar de nuevo. Es algo saludable y como tal, es necesario.
No obstante, hay quien no sólo evita el desahogo emocional, sino que además, ya sea por la educación recibida, o por su propia personalidad, prefiere no ver y no sentir. Los fracasos se asumen levantándose cada mañana de nuevo, y a la fuerza. Las traiciones con el olvido, y la tristeza, es eso que se enmascara con una sonrisa y con otras actividades catárticas que nos permitan volver el rostro a esa voz interior.
La contención emocional es el reverso de la comprensión emocional. Alguien que esconde es alguien que no quiere entender los laberintos de esa red emocional que lo definen como persona, porque admitir nuestra fragilidad es también aprender a ser fuertes. Es conocimiento frente a negación, frente a flaqueza.
Contención emocional, un paso hacia el abismo

La contención emocional significa literalmente, el acto de contener o moderar los propios impulsos, instintos, pasiones o sentimientos. Es pues, esconder algo en el interior y callarlo no solo a ojos del mundo, sino también a nosotros mismos. ¿Por qué razón? En ocasiones es complicado entender el por qué, los psicólogos nos hablan de patrones educativos, de procesos sociales, psicológicos y hasta biológicos.
Sin embargo, el término la comprensión emocional nos adentra ya en la antítesis de todo lo anterior,  acercándonos a esa dimensión en la cual, se ensalza la inclusión, la cercanía y la empatía con los demás y con uno mismo. Es el conocimiento más útil, el más valioso que podamos tener: el conocimiento emocional.
No obstante, la pregunta sería la siguiente: ¿Por qué elegimos callar la tristeza? ¿Por qué nos es más útil en ocasiones la contención emocional?
1. Es un mecanismo de defensa. Si yo no reacciono ante tu traición, a tu engaño, y elijo pasar página lo antes posible sin detenerme a pensar qué siento, evito reconocer que me has hecho daño, y por lo tanto el dolor, a mi parecer, será menor.
2. Es una estrategia de autoprotección. Si yo escondo mi tristeza y mi dolor, evitaré parecer una víctima a ojos de los demás. Porque evidenciar mi dolor emocional es mostrarme vulnerable, es perder el control y eso es algo que no todos aceptan o pueden gestionar.
3. Desconocimiento emocional. Puede parecer sorprendente, pero hay personas que por las razones que sean, no se han visto expuestas al sufrimiento, al fracaso o a la decepción. Pensemos por ejemplo en muchos de nuestros jóvenes, educados en una cultura donde se les cubre toda necesidad, y donde desarrollan una resistencia muy baja a la frustración. Si el día de mañana experimentan una pérdida o un fracaso sentimental, lo más probable es que o bien se sientan desbordados o simplemente “bloqueados”. Ahí donde sencillamente, se opta a la negación o la contención emocional.
Las lágrimas que no se lloran hoy, serán vacíos insondables el día de mañana. Las tristezas no reconocidas, nos acercan poco a poco al borde de un abismo en el cual, acabar cayendo en forma de enfermedad o trauma.
¿Cuál es el modo más adecuado de hacer frente a las tristezas y decepciones?

Hemos de tomar conciencia de que la felicidad no viene con garantía de duración. La aceptación del momento presente, con todos sus tonos grises, es un modo de vivir con mayor integridad y equilibrio emocional, ahí donde asumir la tristezas como una parte más de la vida, también de nuestro crecimiento.

En ocasiones, las personas tenemos una afinada habilidad para separar nuestra realidad interior de la realidad exterior. Nos dejamos llevar por el rumor diario, por el trabajo, por los instantes de ocio, por la rutina, sin comprender que somos solo “un retazo de nosotros mismos”.
¿La razón? Hemos desconectado de nuestras emociones, de nuestro ser interior camuflándonos con un falso bienestar. Es entonces cuando aparecen las migrañas, el cansancio, esos dolores de cuello y espalda que encubrimos a su vez con analgésicos, sin ver que son síntomas.
Síntomas de la infelicidad, de unas lágrimas no lloradas cuando tocaban, de una tristeza que no quisimos reconocer y gestionar, y que ahora, nos ha vuelto prisioneros.

Nunca dejes para mañana las lágrimas que puedas llorar hoy. La rabia se desahoga, la pena se llora y los fracasos se analizan y se asumen, no se esconden. La comprensión emocional es una forma de liberación que debemos practicar cada día. 

El rincón de la mujer emprendedora

viernes, 29 de enero de 2016

Enseña a los niños el valor de las cosas, no el precio

Enseña a los niños a ser felices, no a ser ricos. Hazles saber que el valor de una persona no está en lo que tiene o deja de tener fuera, sino dentro. Enséñale a desarrollar buenas estrategias y habilidades que le ayuden a comprender quién es el mundo.

Esta educación en valores y en emociones basará sus éxitos como personas y como sociedad. Así, si un niño sabe establecer límites, manejar los extremos y respetarse a sí mismo, sabrá hacer lo propio con lo demás.
Por eso, si queremos cosechar tenemos que sembrar a tiempo e intentar evitar equivocarnos cuando tratamos de otorgar valor o protagonismo a algo sin hacer valer unos principios moralmente adecuados.
Para esto podremos aprovechar su desconocimiento y no dañar su inocencia; por ejemplo, para un niño que aún no comprender el manejo del dinero, tiene más valor una pequeña moneda que un billete. ¿Por qué? Porque las monedas le divierten, puede chocarlas, hacerlas rodar, simular una compra, etc.
O sea, a los niños les hace felices todo aquello que les proporcione cariño, diversión y sustento. Somos nosotros los que les enseñamos que el valor está en el precio y no en las intenciones, las posibilidades o el cariño.
Como es obvio, generalmente lo hacemos sin querer con el simple gesto de dar más importancia o relevancia a aquello que juzgamos por más poderoso, bonito o “divertido”.
En definitiva, el objetivo es que el niño comprenda que las personas son las que tienen el protagonismo de su vida, no sus pertenencias. Del mismo modo, deberán entender que lo importante detrás de todo aquello que tienen es la intención y el esfuerzo.
Así, para lograr todo esto tenemos que conseguir que entiendan qué es el esfuerzo, qué
son las buenas intenciones y, sobre todo, qué podemos sentir.
Ser feliz poco tiene que ver con lo material
Es complicado que no cometamos equivocaciones por el camino cuando vivimos en un mundo que se mueve a lo grande cuando se trata de dinero. Sin embargo, partimos de la base de que todos nosotros queremos que ellos sean felices sobre todas las cosas, lo cual es una gran ventaja en la educación emocional y en valores.
Así, como la felicidad real se consigue con cariño, con experiencias compartidas, con amor y con comprensión, lo esencial es que ayudemos a nuestros niños a darlo todo de sí mismos para que comprendan que las recompensas están en su interior.

1-Elaborad una caja de tesoros callejeros.

Es muy importante que el niño tenga una caja con cosas que les resulten llamativas en sus paseos por la calles, por el parque o por el bosque. Así, la idea es que puedan tener un lugar en el que recoger aquellos palos, piedras, piñas, hojas plásticos que les hayan llamado la atención y les resulten atractivas.
En este sentido, esto les ayuda no solo a nivel sensorial, sino cognitivo. Podéisrealizar manualidades, construir cuentos o historias, inventar juegos… Son lujos al alcance de vuestra mano.

2-Cuando toque hacer un regalo, que sea manual.

Estamos tan acostumbrados a ir a la tienda a comprar lo que sea que ya ni siquiera hacemos postales o tarjetas de cumpleaños. Las manualidades nos ayudarán a terminar con este vicio tan materialista, premiando siempre el esfuerzo a través de la gratitud y felicidad de los demás.

3-Personalizar nuestras cosas con un sello personal.

Elaborando un sello personal conseguiremos que cada cosa sea única, irrepetible e insustituible. O sea, que si se rompe un juguete o una batita, la que pueda sustituirle no podrá significar lo mismo.

Claves para inculcar el valor del esfuerzo

-El niño debe “ganarse” los premios. No es adecuado comprar por comprar (o dar por dar) simplemente porque les queremos, porque nos lo piden o porque nos apetece. Cada cosa debe adquirir un significado positivo más a allá de lo material.
-Predica con el ejemplo. Si los niños ven que tú te esfuerzas y que valoras aquello que lo merece, comprenderán que es algo positivo y lo asumirán más fácilmente.
-Hazles sentir bien y recompensa su esfuerzo; o sea, incentívales a que se empeñen y otorga importancia a cada pequeño logro. En este sentido, debemos enfatizar cada pequeña decisión a través de la que asuman el esfuerzo como la vía para conseguir aquello que queremos.
-Señala aquellas situaciones que sean más claras en este sentido y hazlo día a día. Es decir, simplifica los valores y colócales a ellos como protagonistas siempre que puedas, pues sentirse identificados e implicados les ayuda a trasladar los aprendizajes a sí mismos.
-Siempre es positivo que incorpores cuentos, pues son herramientas muy útiles a la hora de implementar valores ya que les hacen reflexionar y adecuar sus sentimientos a sí mismos y al mundo real.
Recuerda que si no somos felices con lo que tenemos, tampoco lo seremos con lo que nos falta, pues el verdadero valor y la mejor recompensa están en aquello que pertenece a nuestra esencia y se guarda en el armario de nuestro corazón.
El rincón de la mujer emprendedora

miércoles, 27 de enero de 2016

No dejes escapar a las personas que hacen bonito tu mundo

Las personas que hacen bonito tu mundo son aquellas que permanecen. O sea, quienes te reconfortan, te sacan sonrisas, te sosiegan y te mantienen fuerte ante la vida. Con ellas las relaciones son sólidas, consistentes y leales. 

La gente bonita es la sincera, la que aprieta la mano y cuando mira a los ojos llega hasta el corazón.  Su sola presencia emociona, porque respetan, porque no juzgan y porque siempre dan la cara. Por eso son las personas que hacen lindo nuestro mundo.
Ten cuidado y no las pierdas, no dejes que se marchen, no las eches de tu vida. No cometas el error de abandonarlas cuanto algo te atormenta o cuando te necesitan. Permanece, perdona y olvida

Hay personas que nos encantan. No por nada en concreto, sino porque nos ofrecen confianza y placidez. Son relaciones que se cultivan en los pequeños detalles, sinceras y verdaderas. Son aquellas que se pueden alimentar con miradas de complicidad y pequeños gestos, pues cada detalle se convierte en una gran obra.

Estos sentimientos suelen ser recíprocos y hay ciertas reglas no escritas que prevalecen entre ellos. Sin embargo, muchas veces se nos olvida que los “te quiero” también hay que pronunciarlos y que la gratitud es el mejor alimento para el alma.
“Al final te das cuenta que lo pequeño siempre es más importante. Las conversaciones a las tres de la mañana, las sonrisas espontáneas, las fotos desastrosas que te hacen reír a carcajadas, los poemas de diez palabras que te sacan una lágrima. Los libros que nadie más conoce y se vuelven tus favoritos, una flor que te pones en el cabello, un café que te tomas solo… Eso es lo que verdaderamente vale la pena; las cosas diminutas que causan emociones gigantescas”.
Así es que con frecuencia descuidamos algo tan importante y vital como es la demostración del afecto y la atención a las necesidades afectivas de nuestras parejas en este baile de la vida. 

El rincón de la mujer emprendedora

lunes, 25 de enero de 2016

Tenemos que trabajar al máximo sin afectar a nuestra vida personal.

¿Cómo hacer más en menos tiempo?

Es una pregunta que muchas que pasamos de empleada a empresaria nos hacemos. Efectivamente, cuando se decide emprender son muchas las ventajas que se pueden encontrar como trabajar en lo que realmente te gusta, aspirar a un mayor crecimiento económico, alejarse de la rutina de un trabajo de oficina, y principalmente ser la dueña de tu tiempo.

Pero es precisamente en este punto donde se debe tener cuidado, ya que muchas podemos confundir esto con levantarse tarde, tomarse vacaciones cuando quieras o realizar todas esas actividades personales que antes eran imposibles.


1. Define un horario: 
Se necesita manejar una agenda y establecer en qué momento trabajarás en preparar proyectos o presentaciones, contestar correos electrónicos, realizar llamadas, reunirte con tus colaboradores o para visitar a proveedores y clientes. Es importante comunicar cuáles serán tus horarios de trabajo a tus contactos, familiares y amigos. 

2. Trabaja por objetivos: 
Aunque ya no tengas un jefe a quien rendirle cuentas, no olvides que el éxito de tu emprendimiento está en tus manos. Puedes fijarte una lista de objetivos con resultados medibles y tiempos establecidos de cumplimiento. Tómate todos los días media hora para trazar un plan de trabajo para la jornada siguiente. 

3. Contrata servicios por outsourcing: 
Aunque al principio una emprendedora debe hacer de todo, si es que puedes, recurre a la tercerización de servicios para delegar responsabilidades y, sobre todo, ganar tiempo y calidad en tu trabajo.

4. Aprovecha la tecnología: 
Hay muchas herramientas en el mercado para ahorrar tiempo y mantenerte comunicada en todo momento con tus clientes y proveedores. 

5. Recuerda que no todo es trabajo: 
Delimita tu tiempo y así como debes exigir respeto para tus horarios de trabajo, reserva una cantidad de horas determinada para compartir con tu familia, hacer ejercicio y salir de casa para divertirte. 

El rincón de la mujer emprendedora

viernes, 20 de noviembre de 2015

Evita que la crítica y el rechazo afecten tu camino hacia el éxito.

¿Cómo debemos afrontar las críticas?, aquí tienes algunos consejos

La crítica y el rechazo son elementos siempre presentes a lo largo del camino de una emprendedora, de una artista, innovadora, creadora y toda aquella que tome una ruta siempre distinta a la que las mayorías recorren. Las ideas irreverentes, nuevas; suelen recibir multitud de efusivas críticas, que intentan extinguirlas, arrancarlas de raíz. Grandes personajes de la historia han logrado triunfar a pesar de haber recibido constantes juzgamientos durante el inicio y transcurso de su camino.



A continuación sugeriremos algunos consejos que permitirán a la lectora, a la emprendedora, hacerle frente a esas críticas y continuar el difícil camino al éxito:

No huyas a la crítica: 
Si huyes a la crítica lo único que expresarás, será miedo a la misma. Escúchala, seguro que oyendo a quienes ven las cosas desde otra perspectiva, ampliará la tuya y crecerá; si percibes envidia dentro de las palabras de quien te juzga, no te dejes afectar por ella, extrae lo bueno y desecha lo malo.

No dejes de intentarlo: 
En el momento que tú dejes de intentarlo sencillamente fracasarás, mientras continúes persistente y dentro del juego, tendrás la oportunidad de triunfar.

No te desvíes de tu objetivo: 
Jamás apartes la vista de tu meta, pues puede tomar una ruta equivocada, quizá más larga, quizá más compleja o sencillamente llegará el momento en que re veas perdida y todo será más difícil.

Cree en TÍ: 
Eso te permitirá ser segura, y la seguridad es un elemento esencial para actuar bien, para convencer. Haciendo las cosas bien y convenciendo, llegarás hasta donde te hayas propuesto.

Sé auto-analítica: 
No olvides jamás hacer uso de la auto-reflexión, de la auto-crítica. Procura ser sincera contigo misma, ello te ayudará a mejorar con el paso de los días.

Recuerda que cada día es una oportunidad para ser alguien mejor: 
No te detengas ante el error y no olvides que cada día es una oportunidad para intentarlo de nuevo, hacerlo mejor y no cometer los mismos errores.

Teniendo en cuenta estas recomendaciones que tu ya debes conocer, te será más sencillo el llevar la vida de creativa, innovadora, irreverente y las críticas y rechazos te afectarán en menor medida. Ten en cuenta que ningún personaje cuyo nombre reposa en los libros de historia: Empresarias, líderes políticas, pensadoras, inventoras, artistas, escritoras, deportistas, etc; lo ha tenido fácil, todos tienen una característica en común, y es que siguieron siempre adelante a pesar de lo difícil de sus circunstancias.

El rincón de la mujer emprendedora

miércoles, 18 de noviembre de 2015

¿QUÉ TRANSMITE EL COLOR DE TU LOGO SOBRE TU NEGOCIO?

Nada en un negocio emprendedor se deja al azar. La imagen corporativa de tu marca, a tono con tu logo, es un elemento básico de los valores que quieres transmitir con el producto o servicio que comercializas. A veces el color que tiene nuestro logo es más importante que el propio logo. Sólo hay que pensar en el rojo de Coca Cola o en el arco iris de Google. Nosotros somos unos principiantes en esto del marketing pero sí creemos que el color que elijamos para revestir nuestro proyecto es uno de los elementos a tener en cuenta a la hora de poner en marcha un negocio. Hemos recopilado los significados que se asocian a cada color de la paleta básica y os los describimos en este post para que elijáis el que más os guste. 


Rojo

Este elemento se asocia comercialmente con la intensidad y el fuego.
Con él transmites actividad, emoción, pasión, confianza, intensidad y agresividad.

Azul

Se asocia comercialmente con la profundidad y con la estabilidad.
Con él transmites sensaciones de confort, certeza, comprensión, claridad, seguridad, calma y confianza.


Amarillo

Se asocia tradicionalmente con la energía y con la alegría.
Con él transmitirás la sensación de alegría, ánimo, energía y frescura.

Verde

Se asocia con la armonía de la naturaleza.
Lo que se siente es calma, relax, confianza, paz y esperanza.

Morado

Se asocia con el lujo y la distinción.
Lo que se siente: glamour, poder, nostalgia, romanticismo e introspección.

Naranja

Se asocia con la belleza y la creatividad.
Lo que se siente con este color es entusiasmo, creatividad y decisión.

Negro

Se asocia con formalidad y el misterio.
Lo que se siente: valentía, audacia, seriedad y glamour.


Rosa

Se asocia con los rasgos femeninos.
Lo que se siente es amor, dulzura, amabilidad, sexualidad y educación.

Marrón

Se asocia con los rasgos de la naturaleza.
Lo que se siente: apoyo, fiabilidad y la confiabilidad

El rincón de la mujer emprendedora

lunes, 16 de noviembre de 2015

3 maneras de invertir en ti misma mientras cambias el mundo

Durante el último cuarto de siglo, en Echoing Green han aprendido lo que distingue a las personas que buscan soluciones frente aquellas que simplemente se preocupan por un problema social. Los que buscan soluciones poseen un fuerte compromiso tanto por mejorar el mundo como por mejorarse a sí mismos.


En el programa de emprendimiento de Echoing Green’s se han identificado tres maneras en las que los emprendedores sociales han aprovechan su interés por estar bien ellos mismos, para ser mejores defensores de los demás. Cualquier persona que quiera crear un impacto social puede seguir sus ejemplos:

1) Céntrate en aquello que te importa. 

Investigaciones han demostrado que es más probable que las personas que trabajan en aquello que les apasiona continúen haciéndolo incluso en los momentos más difíciles. Además de ello, se ha demostrado que son mucho más innovadores que el resto. Un ejemplo es el caso de Serita Cox, participante del programa y quien tras su experiencia personal de haber vivido en hogares de paso, ha desarrollado programas innovadores que buscan apoyar a más de cuatro millones de niños adoptivos. Ella les ofrece recursos para que puedan convertirse en individuos exitosos e independientes tal como ella hubiera querido que la ayudaran cuando era pequeña. Este es un ejemplo de cómo podemos usar nuestra pasión como una forma de curarnos a nosotros mismos al tiempo que ayudamos a otros.

2) Utiliza tus talentos. 

Si utilizamos nuestros talentos propios generamos un compromiso mucho más grande por nuestra causa. Esto es precisamente lo que se impulsa en el programa. Por ejemplo, Clive Stafford Smith, un abogado de éxito está utilizando sus habilidades para efectuar un cambio en la Bahía de Guantánamo. Su energía, compromiso y habilidades están generando muy buenos resultados.

3) Pon atención a tus propias necesidades. 

Se puede ayudar y aún así cuidar de ti mismo, si no lo haces, muy difícilmente tendrás la energía para cuidar de otros. Así que en tus labores altruistas, asegúrate de tomar tiempo para ti, esto incluye hacer aquellas cosas que te satisfacen también como persona. Por ejemplo, Amaha Kassa, participante del programa, creó una organización que tiene como objetivo mejorar las vidas de los africanos en Estados Unidos y en África. Su trabajo está muy centrado en dar a los demás pero al mismo tiempo se da la flexibilidad de tomar tiempo para sí mismo. Por ejemplo, ha comenzado a dar prioridad a sus actividades favoritas. Amaha lo pone de esta manera: “compara tu trabajo con crear música, y piensa en ti mismo como el instrumento. Si está dañado y no cuidas de el, vas a limitar la calidad del sonido y el impacto que puede tener en los demás “.

Piensa en grande: No tienes que ser un emprendedor social para invertir en ti mismo y en los demás al mismo tiempo. Piensa en las veces en las que has sentido que te preocupas por otros así como por ti y en lo que puedes hacer en el futuro para convertirte en la mejor versión de ti mismo. Si lo haces, estarás yendo por el camino adecuado.

El rincón de la mujer emprendedora