Cada vez se percibe más a
las mujeres como un elemento fundamental al interior de las organizaciones.
Según datos de la Consultora Summer Group, en 2012, el 2,5% de las mujeres
trabajadoras ocupaba un puesto gerencial, un 20,5% se desempeñaba como
subgerente y un 34,6% tenía responsabilidades de jefatura. En otras palabras,
el 57,6% de ellas estaban posicionadas en cargos de dirección y liderazgo
dentro de las compañías.
Sin duda, las cifras indican un claro avance respecto a años anteriores, pues
tomando en cuenta información del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), en
1997 el 6,2% de los cargos de gerentes y directores de empresas era ocupados
por mujeres, número que se elevó hasta el 7,1% en 2007. Un año antes, el
porcentaje de profesionales que cumplía funciones como gerente, administradora
o funcionara directiva era igual al 22,3%.
A su vez, seis años atrás las mujeres representaban el 13,5% de los puestos de
gerente de área y subgerente, mientras que en las jefaturas llegaban al 28,4%.
Comparados con los dígitos que se tenían una década antes, en ambos casos se
muestran ascensos de 2% y 8,4%, respectivamente.
Una participación trascendental
Pese a esto, una encuesta realizada por Trabajando.com en 2012 estableció que
en el país aún se ve al machismo como la principal traba del segmento femenino
de la población para acceder a puestos de dirección y responsabilidad (68%),
mientras que la maternidad alcanza el 23% de las opciones y la idea de que son
muy emocionales y poco prácticas, un 9%.
En la misma consulta, un 36% de las personas entrevistadas dijo que las mujeres
son un elemento fundamental al interior de las organizaciones, lo que marca 10
puntos por encima de lo registrado un año antes. En tanto, un 27% indicó que
han ido ganando terreno en este sentido. Por el contrario un 26% piensa que
siguen siendo discriminadas laboralmente y un 11% opina que se postergan en el
trabajo por sus familias.
Para el gerente de Trabajando.com, Álvaro Vargas, “la participación de las
mujeres en el mercado laboral es cada vez más trascendental, aportan con una
mirada diferente y muchas veces son más polifuncionales, es decir pueden hacer
más cosas a la vez”. El desafío que se plantea entonces es que las empresas
entiendan y “den las facilidades para que puedan cumplir con los múltiples
roles que la sociedad actual les demanda”.
Vargas agrega que “aquellas empresas que han confiado en el papel
transcendental que puede cumplir una mujer en un cargo determinado, comprenden
que la diversidad es importantísima a la hora de ser una organización
innovadora y con ventaja competitiva por sobre el resto y, por ende, deben
apoyarlas en sus diferentes responsabilidades”.
Mayor equidad en sueldos
Esta mejora en el acceso a cargos directivos de las mujeres se puede explicar
en que desde hace unos años han ido aumentado su presencia en las
universidades, llegando a representar el 51,4% de las matriculas de nuestro
sistema de educación superior. Esto también ha generado que los sueldos de las
profesionales suban en comparación con el de los hombres. Según la encuesta
CASEN 2008, en 1990 el ingreso mensual de una trabajadora representaba el 72,3%
del sueldo de un varón que cumplía igual función en la empresa, en 2006 ese ítem
llegó al 76,1%.
De hecho, un informe del Centro de Estudios Cuantitativos. De fecha reciente señala
que un 26% de las mujeres ganan más que sus parejas (hombres).
Fuente: Universia
El rincón de la mujer
emprendedora
Redacción