Motivos por los que fallan los propósitos de año nuevo y cómo
solucionarlo.
El 50% de los propósitos de año nuevo fallarán en los próximos 30
días y antes de 3 meses el 90% de esos propósitos serán papel mojado.
¿Significa que no es buena idea perder el tiempo en redactar los propósitos?.
Todo lo contrario. Debería ser obligatorio. El problema es que la mayoría de
los personas lo hacen como una vieja tradición y muy pocos son capaces de
mantener la constancia para la consecución de objetivos y metas. Claro que
las personas a las que le cuesta esforzarse por cumplir estos propósitos, por
regla general también le cuesta lograr todo tipo de metas el resto del año.
Suena duro, pero es así.
Hasta aquí la "motivación tipo terapia de choque". Ahora
pasemos al consuelo, y es que entendemos que la intención de cumplimiento de
propósitos es sana, pero la intención sin acción no sirve de nada. Claro
que esa acción se suele perder por 6 errores comunes que se
comenten y, por suerte, podrían tener una solución.
1. No anotamos nuestros
propósitos de año nuevo.
Probablemente este sea el mayor error que podemos cometer, pues es
la mejor forma de auto-sabotear nuestros objetivos. Si una meta no está escrita
es porque tampoco está planificada, y por tanto el resultado más normal
fracasar en la consecución de esa meta.
Escribe tus metas en un papel, y como decía Richard Branson, colócalas en un lugar muy
visible (frigorífico, ordenador...). En las 40 verdades universales del éxito había una que decía que
uno de los secretos del éxito es comunicar tus metas con otras personas y
mantener la comunicación de esos planes con esas mismas personas.
2. Establecer muchas metas
en lugar de centrarse en un par de ellas.
La fuerza de voluntad es como un músculo que puede llegar a sufrir
fatiga, y al igual que en los mejores entrenamientos, vamos a ir poco a poco.
Los objetivos no son como una cartera de inversión, la cual debemos tener
diversificada. El secreto del éxito en la consecución de objetivos se
trata de poner nuestra energía y atención en un solo objetivo, y una vez
conseguido, pasar al siguiente. Si de golpe tienes 5 objetivos distintos,
fallarás en todos.
Si no tienes mucha confianza en ti mismo al no haber cumplido ni
un solo propósito desde hace 35 años, pon en una lista en primer lugar un
objetivo muy pequeño. Una vez lo alcances, pasa al siguiente. Para los expertos
en cumplimientos de objetivos, ya sabéis: Pensad en grande.
3. Metas ambiguas.
Las metas deben ser específicas, medibles, realistas y con tiempo
definido. Es decir, no nos sirve decir: "voy a hacer más
ejercicio". Habría que cambiar eso por: "Voy a hacer 1 hora de
natación 3 veces a la semana". Así mismo no nos sirve el decir: "este
2015 voy a ganar más dinero". No, debes decir: "voy a conseguir
ahorrar 3.000€ en los 5 primeros meses del año."
Estas son las únicas formas de saber si estamos cumpliendo
nuestras metas o estamos fracasando.
4. Perder contra ti mismo.
En ocasiones los objetivos son entre tú y tú mismo, por lo que
muchos, ante las dificultades, abandonan sin importarles nada. A fin de
cuentas, ni perjudicas ni beneficias a nadie en el cumplimiento de ese
propósito. Ahora míralo de esta forma: "¿hay algo más triste que
competir contra ti mismo y perder?".
Si crees que puedes ser víctima de este error, intenta buscar a
otras personas con ese mismo objetivo y competir contra ellas. Pero ojo, ya que
buscar otros competidores con baja fuerza de voluntad, nos puede hacer caer en
el conformismo y abandono una vez fallen todas aquellas personas con las que
competíamos.
5. Establecer objetivos pero
no adquirir nuevos hábitos.
¿Se puede hacer lo mismo y tener resultados diferentes?.
Obviamente no. Muchas personas establecen metas, pero no hacen cambios en su
comportamiento o hábitos. Es decir, quiero ser más inteligente, mejor
emprendedor, mejorar mis capacidades de liderazgo, etc... pero sigue sin
gustarme leer y no tengo pensado adquirir nuevos conocimientos a través de la
lectura, cursos, etc...
Otros quieren hacer cambios en su vida pero siguen rodeándose
exactamente de las mismas personas. Por tanto, el cambio se convierte en poco
probable.
6. Posponer las metas para
mañana.
En cuanto tenga dinero.... esta semana estoy ocupado, pero en
cuanto tenga tiempo.... así hasta incontables excusas. Otra verdad universal
del éxito en los negocios es que nunca tendrás el tiempo, recursos o dinero
necesario para emprender un negocio, así que el momento de comenzar es hoy. Como alguien dijo alguna vez:
"las personas buenas en poner excusas rara vez son buenas en algo
más", así que deja de poner excusas y da el primer paso. Que no te frene
el miedo al fracaso, ya que fracaso es lo que obtienes cada vez que pones una
excusa.
Nuestro mayor enemigo solemos ser nosotros mismos, tanto de forma
consciente como inconsciente. Hace algún tiempo publicamos 7 trampas psicológicas que frenan el éxito en nuestra carrera o negocios.
Dudas, distracciones, complacencia... nuestra capacidad de auto-boicot en
ocasiones está subestimada.
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