sábado, 13 de abril de 2019

¡¡Todo lo que digas puede ser utilizado en tu contra!!

En múltiples ocasiones es mejor escuchar que hablar.

Como ya nos hemos dado cuenta, conseguir empleo, mantenerlo, cambiarlo o ascender, se ha vuelto todo un arte de supervivencia. En algunas empresas es hasta más fácil renunciar y regresar con un mejor puesto, que esperar a que nos promocionen. Por eso es tan importante saber cómo ascender y escalar los escalones jerárquicos de una empresa. El objetivo es que te conviertas en una empleada tan eficaz que no te van a dejar ir, ofreciéndote lo mejor.


Hay un refrán muy popular que reza así: "Por la boca muere el pez". ¿Qué quiere decir eso? Pues que lo que digas puede ser usado en tu contra. Tienes que cuidar cada una de tus palabras, el tono y los contextos en los que las dices, pues hay gente que sólo está esperando ver por dónde te ataca, y al hablar de más les estás dando el arma perfecta para deshacerse de ti.

Y no es por echarles tierra a las mujeres, pero cuídate de lo que digas, sobre todo cuando estés con ellas. Cuando estamos enfadadas solemos decir cosas de las que luego nos arrepentimos. Cuando estés en una situación así, mejor no hables, hasta que te tranquilices y puedas ver las cosas en su real dimensión.

De hecho, es común que justo ese mal hábito de decir todo lo que sientes cuando estás enfadada es lo que resulta ser el principal motivo de tu estancamiento laboral. No dejes que el enfado supere al raciocinio. Entrénate para reaccionar de otra manera. ¿Cómo? Visualízate en situaciones que te molestan mucho y obsérvate  a ti misma respondiendo con calma y ecuanimidad. Así estarás programando a tu subconsciente.

El rincón de la mujer emprendedora

viernes, 12 de abril de 2019

A la calle !!

Como se enteren que estoy hablando por Facebook, me echan.
Y la echaron.

Se vuelve a abrir la polémica no sólo del uso de las redes sociales en el trabajo, sino de la utilización de programas espía por parte de la empresa para controlar qué uso le están dando los trabajadores al ordenador. En principio, El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía avala el uso de programas espía para controlar los ordenadores de la empresa.


Lo más reciente ha sido el caso de varios trabajadores de un importante hotel de la provincia de Granada, el cual, según el diario Ideal, han sido despedidos por hablar por Facebook y navegar por algunas páginas de ocio en horario laboral, a pesar de que la empresa lo tenía terminantemente prohibido.

Tras el despido, los trabajadores se dirigieron al juzgado, donde en primera instancia, se declaró despido improcedente. Pero la empresa recurrió al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que finalmente ha declarado el despido como procedente. Es decir, le han dado la razón a la empresa.

El TSJA, además, avala el uso de programas espía para controlar los hábitos de navegación de los  trabajadores por parte de la empresa.

Estos casos que son más frecuentes de los que se llegan a conocer, muestran cómo aún no existen leyes claramente definidas para separar el derecho al control de los ordenadores de la empresa por parte del empresario, del derecho a la intimidad de las comunicaciones del trabajador, pues hoy día, ambos derechos están contemplados por la ley, a pesar de que en estos casos chocan entre sí.

Del mismo modo, si bien en muchas ocasiones hemos hablado de la importancia de la fusión entre redes sociales y negocio, lo cierto es que para ciertas empresas, el hecho de que en ciertos puestos sus trabajadores estén navegando por Internet o chateando por Facebook, solo produce pura distracción y no entraría dentro del Social Media.

Para otras empresas, en cambio, separar lo profesional de lo personal en cuanto al uso de redes sociales sería bastante difícil.

La pregunta, una vez que una empresa deja muy claro que está terminantemente prohibido el uso de redes sociales en el trabajo, sería si es correcto el uso de programas espía, donde podemos encontrar opiniones tanto a favor como en contra.

Fuente: ideal.com

El rincón de la mujer emprendedora

martes, 9 de abril de 2019

¿Cobras por lo que piensas?

Consejos para madres emprendedoras

Desde casa se pueden hacer muchos trabajos, solo hay que encontrar uno con el que nos encontremos a gusto y al que sepamos sacarle provecho. Hay algunos consejos que se pueden seguir para emprender un trabajo desde casa, pero lo más importante es tener confianza en una misma.


Ser madre y además ser madre trabajadora o madre emprendedora no es nada fácil y aún menos con la crisis que tenemos encima y que dura más de los que podíamos esperar. Por ello, sería interesante conocer cuáles podrían ser los miedos de las mamás que deciden emprender un negocio y que concilian su vida familiar y laboral. Si se consigue superar esos miedos, es posible que consigamos el propósito que no es otro que el de tener un negocio propio, ser tu propia jefa y no depender de otros para que puedas cuidar de tus hijos cuando te necesitan.

Uno de los principales miedos a los que se enfrenta una mujer emprendedora y que a la vez es madre es no saber si deben cobrar por lo que ellas piensan que son consejos desinteresados. Para ser mujer emprendedora hay que ser capaz de valorar lo que una puede dar de sí misma y la capacidad que surge para aprovechar en lugar de competir, se puede, por ejemplo, colaborar con otras empresas que se dedican a los mismo, de esa forma, posiblemente le saquemos más provecho al nuevo negocio.

Además, uno de los principales factores de trabajar desde casa y de forma independiente es que se deben saber captar a los clientes potenciales, es decir, no todos los que valorarán tu trabajo son clientes potenciales y que al final serán cliente finales, sino que mucha gente valorará tu trabajo, otros lo criticarán, otros pasarán de él, pero lo que es verdaderamente importante es nunca enfadarse con ellos, sino saber captar la atención de aquel que parece que puede interesarle tú negocio o tus servicios y centrarse en esos posibles clientes. No vale la pena gastar energías en “clientes” que no aprecian tu trabajo y que, finalmente, no te contratarán nunca.

El mejor consejo que se puede dar para que una mujer se anime a ser madre emprendedora es que debe buscar un tipo de negocio que le apasione lo suficiente como para dedicarse a él y que se le de bien, es decir, que nos facilite la labor de contactar o conectar con posibles clientes y conseguir ofrecer un producto llamativo. Por ejemplo desde casa se pueden dar talleres, realizar vídeos con consejos de comidas, recetas, etc. Se puede escribir, contar historias para niños, canciones, dibujos o consejos para los cuales estemos preparadas gracias a la experiencia, etc. La lista de trabajos desde casa puede ser larga, dependerá de la propia mujer que se decida por uno u otro.

El rincón de la mujer emprendedora
Redacción

jueves, 4 de abril de 2019

miércoles, 6 de febrero de 2019

¿Buena o mala suerte?

“Ver el lado amable”, “encontrar en lo negativo algo positivo”, “ver en la desgracia una oportunidad”, son frases que la gente nos dice para tratar de animarnos cuando nos ocurre una situación que superficialmente es mala para nosotros. Esta pequeña historia nos cuenta algo de estas experiencias. Lee este cuento y reflexiona.


 ……Érase un campesino muy pobre cuyo único tesoro era un caballo. Todos lo consideraban al animal como extraordinario y no entendían cómo este hombre no lo vendía para salir de la pobreza. Hasta el señor del castillo ofreció comprárselo, pero el viejo labriego rehusaba a venderlo.
“Para mí este caballo no es solo un animal, es mi amigo.
¿Cómo voy a vender a mi amigo?”, dijo el viejo.
Una mañana, el campesino fue al establo y su caballo no estaba. Lo buscó por todos lados sin encontrarlo. Al enterarse sus vecinos le comentaron: “Te advertimos que era mejor venderlo y te negaste. Seguro te lo robaron. ¡Qué mala suerte!
El viejo les respondió: “¿Buena o mala suerte? ¿Quién sabe?.
Todos se burlaban a sus espaldas. Dos semanas después mientras el hombre estaba trabajando en la tierra, levantó la vista y vio a su caballo que regresaba a casa seguido por una manada de potros salvajes. Su corcel había escapado persiguiendo a una hermosa yegua y ahora regresaba con la manada entera siguiéndolos. Los vecinos, al percatarse de este hecho le alabaron diciendo: “¡Qué suerte tienes!” A lo que el campesino respondió: “¿Buena o mala suerte? ¿Quién sabe?.
Entonces el hombre con la ayuda de su hijo iniciaron la tarea de domar a los caballos. Una semana más tarde, el muchacho se rompió la pierna entrenando a los potros. “¡Qué mala suerte! ¿Ahora quién lo reemplazará en las labores? No tienes dinero para contratar a una persona” le dijeron los vecinos.
El anciano les contestó: ”¿Buena o mala suerte? ¿Quién sabe?
Pasaron unas semanas cuando de repente llegó al pueblo el ejército real y enlistó a todos los jóvenes. Todos fueron preparados a partir a la guerra menos el hijo del campesino, quien tenía la pierna fracturada. “¡Qué suerte tienes¡” le decían los vecinos entre sollozos. A nuestros hijos ya los perdimos en la guerra, probablemente morirán, pero el tuyo se queda en casa contigo. Conmovido el viejo les dijo: “¿Buena o mala suerte? ¿Quién lo sabe?

Reflexión:
En nuestro camino del emprendimiento las situaciones que tendremos no serán todas de color rosa. Sobre todo al inicio donde casi el 99% de nuestro esfuerzo e inversión se ven como esa semilla que ponemos dentro de la tierra que hemos abonado, regado y cuidado con la dosis correcta de rayos de sol y agua. Esperamos que brote, crezca y mientras seguimos cuidándola a esa pequeña planta, debemos estar pendientes y pacientes hasta el día que nos pueda dar frutos. Durante ese tiempo de espera esta planta podrá ser atacada por mohos, insectos, vientos fuertes, etc. Tenemos que estar preparados para aquellas situaciones negativas y en caso nos agarren desprevenidos, tenemos que ver el lado positivo de estas. Aprenderemos mucho en estos momentos, las experiencias serán de gran beneficio para no cometer los mismos errores otra vez. Como emprendedores también debemos entender que no podemos echarnos a esperar que las cosas sucedan o se resuelvan por arte de magia, debemos buscar las oportunidades, estar muy atentos al entorno, al mercado, pensar en los clientes y analizar todo constantemente.

Seamos como el campesino viejo quien no tomaba las situaciones como buena o mala suerte, simplemente como cosas que suceden y de las cuales siempre tiene que ver el lado positivo y el aprendizaje.

El rincón de la mujer emprendedora
Redacción