martes, 2 de mayo de 2017

¿Quieres dar el salto también?

"Yo era la típica mamá y ama de casa”

El divorcio de sus padres acabó con su carrera de Medicina. Se hizo secretaria y fue el sostén de su casa. Ya casada, su vida fue de plena comodidad. A los 50 dio un vuelco total. Hoy, es feliz


“¿Qué hago para ayudar a mi familia?”, pensó a los 20 Darie Andrade.

Su padre se fue de la casa y dejó de aportar. Mamá jamás había trabajado, sus hermanos tenían 12 y 16. Dejó su carrera y, como secretaria, consiguió su cometido. La chica aguerrida, sin embargo, una vez casada mutó en ama de casa, paraba en el club. Su esposo fue promovido a Colombia. Establecidos en Bogotá, el 2006 él se independizó y creó una exportadora de flores. Un año después supo que el negocio estaba en la comercialización vía Internet. Entonces pensó en Darie. “No hay persona con más punche”, pensó (y no se equivocó). Quienes los conocen, aseguran que si Abaco Flowers crece y crece, es porque ella está ahí.

Su sueño era ser médico e ingresó a la Cayetano para estudiar Medicina. Sin embargo, terminó como secretaria. ¿Por qué?
Por un tema familiar, por razones económicas, porque de repente asumí demasiadas responsabilidades que, en realidad, no me correspondían.

Usted tenía 20 años y su mamá jamás había trabajado. Sus padres se divorciaron, su papá se fue y no hubo más aporte económico; sus hermanos aún estaban en el colegio y usted asumió la manutención de la casa.

Exacto. Quizás no debió ser así, hay que gente que trabaja y estudia y así logra hacer realidad sus sueños, pero yo no: Yo me dediqué a trabajar y a parar la olla.

Se casó a los 28 y tras el nacimiento de su segundo hijo, con su marido decidieron que usted se dedicaría a la crianza; y él se convirtió en el exitoso de la familia.
Él tenía un muy buen puesto, siempre muy bien remunerado; y yo era la típica mamá y ama de casa.

Él llegó a ser un alto ejecutivo en Procter & Gamble, luego lo contrató el Grupo Fierro (español), lo promovieron a Colombia y, en todo ese proceso, usted siempre era quien lo acompañaba.
Sí.

Habiendo querido ser médico y comenzado a estudiar Medicina, habiendo sido secretaria de empresas petroleras, ¿qué tan difícil fue incorporar el rol de ama de casa en su vida?
Los primeros años, arañaba el techo. ¡Me sentía enclaustrada en mi casa! Pero mis hijos eran muy chiquitos y se llevan solo un año de diferencia. Creo que tenía 18 horas de actividad diaria, terminaba rendida ya que jamás me gustó tener ayuda. Yo asumí el papel al 100%.

¿Qué pasó cuando ellos comenzaron a crecer?
Cuando nos fuimos a Colombia tenían 8 y 7 años. ¿Qué pasa cuando uno sale del país? Que al llegar a otro, las personas te adoptan, se convierten en tu familia. Por lo tanto, no te sientes tan perdida; y como los chicos tenían las edades perfectas para hacer amistades –nadaban, practicaban equitación, jugaban golf…- me terminaron jalando a sus actividades.

Su vida había entrado en una suerte de tranquilidad…
¡Total! Yo era la señora que iba al club, jugaba tenis; que llegaba a mi casa y ya tenía las cosas listas… Pero siempre estaba ese bichito que me decía que algo me estaba faltando.

Su esposo renunció, decidió dedicarse a la exportación de flores…
Y yo seguía igual, porque –gracias a Dios- con los ahorros que teníamos, seguíamos viviendo igual.

¿Qué fue lo determinante? ¿Qué cambió su vida?
El haber tomado la decisión de volver a trabajar. Me costó. Me sentía insegura.

Un año después, el 2007, él se dio cuenta de que el negocio estaba en venderlas por Internet.
El negocio estaba en mejorar la cadena de entrega del producto (siguiendo el modelo tradicional las flores podían pasar hasta por doce manos antes de llegar al cliente), y qué mejor forma de eliminar todos esos problemas que consiguiendo que vayan de la finca a la puerta de tu casa a un precio súpercompetitivo.

¿Por qué pensó en usted?
Porque cuando nació Internet, hubo ‘algo’, hizo click conmigo. ¿Por qué? Porque yo vivo afuera y me interesa comunicarme con mi familia. Tan es así, que a mi mamá –que entonces tenía 67 años- la involucré tanto en el tema que terminó siendo ‘la abuelita cibernética’. Se comunica conmigo por Skype, me manda las recetas por e-mail… Yo estaba involucrada por completo en la comunicación por Internet, ¡pero no en comercio electrónico! Por eso, cuando él me hizo la propuesta, al comienzo me dio miedo: el manejo de tarjetas de crédito es una cosa muy complicada, por un tema de seguridad. Pero comencé a indagar y a indagar, y me involucré.

Usted había dejado de trabajar…
Hace 18 años.

¿Cuál fue su miedo más grande?
Sentirme ignorante. Decía: “¿Seré capaz?”. Y Jorge (su esposo) me decía: “Mira: eres inteligente, tienes criterio, ¡te gusta esto! Qué mejor que trabajar con una persona como tú”. ¡Porque él podía haber contratado a otra persona!

Claro, y además esto no era un juego: se trataba de la empresa de la que iría a vivir su familia. Él estaba asumiendo un riesgo.
Así es. Pero me conoce lo suficiente para saber que ese bichito que yo llevaba dentro iba a ser el detonante para que esta bola de nieve crezca como ha crecido.

Hoy sus hijos viven orgullosos de usted.
Así dicen (ríe)… Cuando eran chiquitos y hablaban de las mamás que trabajan –en Colombia creo que el 99% de las mujeres lo hace, y yo pertenecía a ese otro 1%-, me decían: “Mami, es mejor que tú estés acá en la casa”. En cambio, ¿ahora? ¡Están felices de la vida! Después de tantos años me siento tan integrada, y me gusta tanto… Realmente me apasiona el tema del comercio electrónico.

¿Qué ha sido lo mejor?
Me siento realizada: siento que mis ideas se plasman, y son aceptadas; porque en Internet tú te das cuenta –rápido- si tus ideas sirven o no. Basta que cambies una cosita, un título, un detalle, y ves la reacción de la gente. Por eso, si tú entras a mi página web, yo –desde mi computadora- puedo ver cómo estás viendo mi página: así sé en qué te detienes más, qué no te interesa… y eso me va dando una idea de en qué mejorar. Yo lo monitoreo todo. Soy como la hormiguita que quiere estar en todo.

Esa debió ser la razón por la que su marido confió en usted.
Yo creo que sí, porque sabe que cuando me propongo algo, cuando quiero sacar algo adelante, nadie me aguanta… Si yo tengo un problema, lo tengo que solucionar: sola o pidiendo ayuda.

¿El que ambos trabajen juntos ha alterado su relación de pareja?
Sí, porque ahora estamos 24 horas al día juntos… Al comienzo, todo muy bien, hasta era gracioso, pero la rutina –de ir, venir, estar juntos, almorzar juntos, llegar a la casa juntos…- llegó a crear momentos de fricción, porque los dos comenzamos a llevar problemas del trabajo a la casa. No. Dijimos: “Esto no es sano”. Cortamos, y los problemas de la oficina se quedaron ahí, porque ha habido momentos en los que él opinaba de una manera y yo de otra y llegábamos a la casa y ahí seguía la conversación… No.

Eso no existía antes, cuando usted era una ama de casa.
No. Él venía y me contaba algo y yo le daba mi opinión, porque él siempre consideró mi opinión como válida, pero, al final, quien tomaba las decisiones era siempre él. Ahora, ya no. Ahora estamos 50%-50%. Y este año los chicos se van a involucrar un poquito más porque necesitamos mano de obra. Así aprenderán y, de repente, algún día esto se convierta en una empresa familiar; porque con el comercio electrónico hoy son las flores, pero mañana podemos comercializar libros, confecciones, carros, ¡lo que tú quieras! En Internet, el cielo es el límite. Todo depende de cómo manejes la plataforma.

¿Hace diez años podría haber imaginado que a los 50 cambiaría su vida?
Hace diez años estábamos en Colombia y yo era la señora que organizaba los eventos porque unos ejecutivos iban a visitar el país, tenía una serie de cócteles, mi vida era muy social; y siempre imaginé que sería así. Nunca pensé que este afán mío por quererme comunicar a través de Internet me iba a llevar a tener lo que tengo ahora. Nunca lo imaginé, nunca lo preví.

Muchas mujeres que han pasado de amas de casa a empresarias dicen ahora sentirse realizadas. ¿Qué es sentirse realizada?
Valerse por sí misma. No es que esté mal ser ama de casa: una puede ser muy eficiente como ama de casa, pero ¿qué pasa? Llega un momento en el que todo el mundo hace algo: el marido se va a trabajar, los hijos se van al colegio o a la universidad y, al final, solo te quedas tú. Muchas, ¿qué hacen? Optan por la ayuda social. Yo opté por la ayuda social, pero no me llenaba. Ahora siento que mi trabajo vale. Ya no soy la esposa de ni la mamá de… Ahora yo soy quien soy por lo que hago.

Autora: Darie Abigail Andrade

El rincón de la mujer emprendedora

viernes, 28 de abril de 2017

Dos hermanos en armonía

Esta es la historia de un par de hermanos que vivieron juntos y en armonía por muchos años.
Ellos vivían en granjas separadas pero un día…
Cayeron en un conflicto, este fue el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes de forma contínua.


Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo …
hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.

- Una mañana alguien llamó a la puerta de Luís. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño, "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso".

-"Sí", dijo el mayor de los hermanos, "tengo un trabajo para usted.

Mire al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor.

La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor.

¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más."

El carpintero le dijo: "creo que comprendo la situación".

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.

Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.

El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su mandíbula cayó.

No había ninguna cerca de dos metros. En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo.
Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.
En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano mayor le dijo:

-"Eres un gran hombre, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho".

Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero guardaba sus herramientas.

-"No, espera". "Quédate unos cuantos días tengo muchos proyectos para ti", le dijo el hermano mayor al carpintero.

"Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir".

Muchas veces dejamos que los malentendidos o enfados nos alejen de la gente que queremos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos,
No permitas que un pequeño desliz destroce una gran amistad...

Recuerda que el silencio a veces es la mejor respuesta...

Una casa feliz es lo que más importa. Haz todo lo que esté a tu alcance para crear un ambiente en armonía.

Recuerda que la mejor relación es aquella donde el amor entre dos personas es mayor de que la necesidad que ellas tienen una por la otra.

El rincón de la mujer emprendedora

miércoles, 26 de abril de 2017

Control sobre una misma

No hay algo más molesto que tener una compañera, o una jefa, que no sabe controlar sus emociones y explota por cualquier cosa que sale de su control; dándose a conocer como una mujer voluble. 



¿Te suena conocido el caso? Es muy común y prácticamente se ha asociado ese comportamiento-reacción con las mujeres. ¿O no has oído decir que las mujeres son viscerales y los hombres racionales? Bueno, pues con cada respuesta histérica, explosiva o de llanto no hacemos más que confirmar la hipótesis.

Tenemos que trabajar para aprender a controlarnos. Saber mantener la calma y la templanza aunque nos lleven la contraria; aunque nos miren con envidia, coraje o lástima; aunque nos levanten la voz o nos ofendan. Templanza siempre, porque con ella podremos tomar decisiones conscientes y acertadas. A los hombres les conmueve ver llorar a las mujeres y les gusta sentir la necesidad de protegerlas. Pero cuando se trata de resolver un problema de área, o cumplir un pendiente laboral con eficacia y eficiencia, prefieren a las mujeres que saben lo que tienen que hacer y no pierden el control por nimiedades.

¿Te has sorprendido a ti misma gritando a compañeros, jefes, colegas, subordinados, porque te han hecho enojar o no tienes más argumentos para convencer y mejor quieres imponerte a gritos? ¿Crees que pelear y gritar es muestra de poder y carácter? Cuidado. Quizá te funcione un par de veces. Después se te volverá en contra. No te pierdas la siguiente entrega, en la que encontrarás cómo aprender ese control sobre ti misma.

El rincón de la mujer emprendedora

martes, 25 de abril de 2017

¿Miedo al éxito de una mujer?

¿Por qué los hombres tienen miedo de las mujeres que tienen éxito?

Los hombres desean estar al lado de una mujer que supere sus expectativas en todos los sentidos; que sea triunfadora, trabajadora, guapa, culta, simpática y en cuanto se topan con una, se dan la vuelta. Este es un tema que quizá no debería tocarse hoy en día, las mujeres han luchado a través del tiempo por conquistar un lugar en el mundo; laboralmente, civilmente, personalmente y es algo que no debería asustar a nadie. 


Estas son algunas razones por las que los hombres tienen miedo de una mujer exitosa:

Les gusta tener el control - quizá esto sea algo que se encuentre en su naturaleza, pero en algunas mujeres también. Si bien sabemos que tanto fisiológica como intelectualmente los hombres y las mujeres somos diferentes, podemos coincidir en una cuestión que se puede adquirir también, sobre todo en personalidad.

Se sienten menos hombres - esto principalmente por los roles masculinos que algunas mujeres juegan en el trabajo. No se sientan amenazados, se sorprenderían de lo que una mujer puede aportar en cada proyecto.

Son competitivos - en todo. No soportan la idea que alguien más halague a su pareja, que gane más dinero que ellos, que reciba reconocimiento ¿Por qué? Creemos que es más un síntoma de inseguridad y podríamos volver en un ciclo constante al punto donde prefieren tener el control de todo lo que les rodea.

Se ven reflejados en ellas - alguna vez un chico me dijo "no podíamos estar juntos porque ella, era yo" ¿Mande? Aún no me queda claro por qué es un detonante para no estar juntos. Puede ser que muchas veces polos iguales se repelen pero creo que más bien, su lado narcisista no le permitía estar con quien posiblemente era "su media naranja".

Después de analizar el hecho de que los hombres se sientan amenazados por las mujeres, llegamos a la siguiente conclusión:
Ambos tienen que ceder. No siempre una mujer sobresaliente está sola porque un hombre le tenga miedo. Demasiada independencia o exceso de trabajo alejan a cualquiera; familia, amigos, conocidos. Y ustedes, chicos, entiendan que las cosas han cambiado, hola, los saluda el siglo XXI; el lugar que las mujeres hemos ganado debería más bien enorgullecerlos. Nos complementamos, en todos los aspectos.

Y si tú, que estás leyendo esto, eres hombre. Nos encantaría conocer tu opinión al respecto, ¿si es cierto? ¿te ha pasado? Sobre todo sinceridad.

El rincón de la mujer emprendedora

Los 9 errores más frecuentes que cometen los emprendedores

El mundo del emprendimiento puede llegar a ser muy emocionante para muchos. Después de todo, nadie enseña, al menos como tal, la forma correcta de emprender. Es algo que vas aprendiendo en el camino, con tus victorias y derrotas.
Esta es una lista de algunos de los errores más frecuentes y los malos hábitos que muchos emprendedores pueden tener en el día a día:


1. Eligen sólo algo que les gusta
El hecho de que nos gusten las tortas, no indica que debamos de abrir un negocio de tortas. Existen otros muchos factores a considerar, como el conocimiento de la industria, proveedores y locales comerciales, entre otras cosas. ¿Realmente serías bueno vendiendo tortas? ¿O sólo tienes buen gusto por ellas?

2. Eligen algo que no les gusta
Emprender puede significar dedicarte más de 60 horas semanalmente a ello. Esto es así, al menos cuando recién se inicia. ¿Estás dispuesto a emprender y pasar horas de horas en algo que no te gusta?
No importa cuán rentable sea una idea si no es algo que realmente vas a utilizar o te gusta.

3. Apuestan en pequeño
Por todos los medios buscar apostar en grande. Incluso si el negocio no funciona, tu aprenderás y la próxima vez será mejor.

4. Se pasan todo el tiempo en busca de dinero (pequeños negocios)
Su mayor preocupación es el dinero y no se enfocan en su producto o servicio.
Puedes obtener un préstamo, pedir prestado dinero a alguien de tu familia, conseguir una inversión de un amigo o tomar un segundo trabajo hasta que puedas permitirte el lujo de empezar. O una combinación de todos ellos.

5. Se pasan todo el tiempo en busca de dinero (emprendimientos tecnológicos)
Desde una perspectiva de Startups, muchas empresas se han vuelto recaudadoras profesionales de fondos. La meta de estos emprendedores es no tener una empresa de éxito, sino por el contrario, sólo buscan seguir levantando una nueva ronda de financiación, para que puedan seguir pagando sus propios salarios.

6. Son incultos
Mark Zuckerberg Steve Jobs abandonaron la universidad, es cierto, pero esos son casos de uno en 3.5 billones de personas. Si estás apostando a que vas a ser el próximo Zucker Jobs, puedes estar muy equivocado.

7. No pueden tomar un “tal vez” como respuesta
Para muchos emprendedores, un “tal vez” es una respuesta para nada aceptable. Si alguien sabe más de lo que nosotros sabemos y nos proporciona una retroalimentación, considérelo.

8. Son arrogantes
Piensan que lo tienen todo bajo control y que no tienen competencia. Todo el mundo tiene la competencia. Si piensas que no lo tienes, significa que no has hecho una buena investigación.

9. Piensan que sus ideas son especiales
La originalidad de una idea no es relevante para el éxito de una empresa. Una “idea” por sí sola vale absolutamente nada. Cuando realmente tomamos acción, y empezamos una empresa, entonces comenzamos a tener algo.

No cometas estos errores. Desarrolla tus habilidades, minimiza tus defectos, persigue tu sueño con pasión y da lo mejor de tí.

El rincón de la mujer emprendedora

lunes, 24 de abril de 2017

Emprendedora, que nadie te robe tus sueños de negocio

Un negocio nace a partir de un sueño. Poco a poco esta idea se va desarrollando en nuestra mente, en un plan de negocio y luego de un tiempo sale a la luz. Es el resultado de horas sin dormir, con mucho trabajo, lluvias de ideas, pensando, analizando, soñando con visiones de futuro e imaginando la experiencia de algo propio y la libertad e independencia económica. Es la historia de cada emprendedor y de la persecución de sus sueños.


El discurso que dio Steve Jobs en la Universidad de Stanford ha marcado a muchos emprendedores y futuros emprendedores. Jobs nos entrega muchos consejos:

Siempre ser fieles a nuestras ideas y convicciones

Steve Jobs fue despedido en el año 1985 de su propia empresa pues sus directores dijeron que sus ideas eran peligrosas para la compañía. A veces los emprendedores tendrán que experimentar obstáculos que pueden tratar de acabar con sus sueños. Mucha gente te dirá cosas negativas como que “tu negocio no funcionará”, o “que ya alguien más lo hizo”, “que vas a perder tu dinero”, “no tienes experiencia”, etc. Lo más probable es que esa gente pasó por algo similar o simplemente aún no lo ha intentado, eso no quiere decir que te vaya a pasar a tí.

Rendirse es fácil, no intentarlo también es demasiado fácil. Cuando alguien te trate de desanimar, no hagas caso, pero si asegúrate de analizar y plasmar bien tu plan de negocio contando con la asesoría de gente especializada que te aconseje. No dejes que nadie acabe con tus sueños.

Jobs a pesar que fue despedido de Apple, nunca se rindió. Con más experiencia volvió a Apple y también creó otras dos empresas, Pixar y NeXT. Su perseverancia le permitió desarrollar novedosos productos como el iPod, el iPhone, la iMac, el software iTunes y otros más. Steve no se dejó robar su sueño y se convirtió en uno de los líderes del emprendimiento y los negocios tecnológicos.

¿Tienes una idea de negocios? No dejes que nadie te robe tu sueño y prepárate bien.

El rincón de la mujer emprendedora