martes, 16 de junio de 2015

Me alejo de tí... No me convienes

Me alejo de ti porque no le convienes a mi mente ni a mi corazón, porque dañas mi alma y eso… no me gusta. Te dejo partir y te deseo lo mejor, porque no quiero guardar feos rencores; no quiero que mi voluntad se inunde de sentimientos que solamente me dañan a mí.



Creía que eras un amigo, un buen vecino, un buen amor o un buen compañero de trabajo… pero al final mandó el tiempo, el que nos va marcando el día a día y he ido sintiendo como solo aportabas negatividad a mi vida y yo… yo me aprecio, me estimo, me quiero y porque dicen que “la caridad bien entendida empieza por uno mismo” no quiero, ni debo, ni puedo “seguir bailándote el agua” como un joven lazarillo que sigue a su despótico amo…

Porque a estas alturas he entendido que no me importa lo que piensen de mí, porque solo me importa sentirme bien conmigo mismo sin dañar a nadie… así es que me alejo “cantando bajito”… son discusiones, sin peleas, sin malos entendidos…

Pero sigue tú tu camino que yo seguiré el mío. Senderos que se bifurcan

Siempre te respetaré, porque el respeto forma parte de la manera en que entiendo la vida. De nada me sirve y nada me aporta mirarte con malos sentimientos. No quiero eso para mí, porque eso solo ensucia y endurece mi alma…

Por eso y porque no me gustan las guerras ni las armas ni los combates en el que siempre sale alguno herido, me voy en son de paz. Así me siento más feliz, siento que mi alma está limpia y sin rencores

Solo quiero rodearme de aquello que me aporta felicidad.

No quiero hacer nada por “compromiso”, a partir de ahora el compromiso lo tengo conmigo mismo… ¡el compromiso de ser feliz!

¿Cómo reconocer que estás ante una persona tóxica?

1. Te sientes incómodo porque…

2. Hacen comentarios hirientes sobre los demás o sobre ti con frecuencia.

3. Quieren quedar siempre por encima de los demás

4. Les gusta ridiculizar o menospreciar a los más débiles

5. No saben animar a los demás ni escuchar, sólo sus problemas importan

6. No se alegran de las cosas buenas que les suceden al resto

7. Hay distintos tipos: derrotistas, melancólicos, deprimentes, negativos, cínicos, chismosos, catastrofistas, envidiosos, autoritarios, culpabilizadores, egoístas, o incluso pueden tener un buen número de estos rasgos.


9. Siempre tienen que ser los protagonistas de todas las conversaciones

10. No suelen guardar secretos o rompen sus promesas.

¿Cómo lidiar con personas tóxicas?

1. Apoya la seguridad en ti sobre la idea de que solamente pueden hacerte daño si tu lo permites.

2. Mantén las distancias o incluso rompe la relación con ellos.

3. No te dejes llevar por su negatividad; si vas de viaje igual te hablan de lo que te puede pasar, si vas a emprender un nuevo trabajo te dirán que estás haciendo lo equivocado… y siempre siguen así su espiral.

4. Conoce a personas nuevas que te hagan creer otra vez en el ser humano, sé positivo en este sentido.

5. Evita las discusiones y los rencores no te llevan más que a un malestar interior.

6. No dejes que invadan tus pensamientos, hazte consciente de que está ocupando demasiado tu mente con esa persona, dí ¡basta! Deja que se marchen de tu interior sin ruidos ni estridencias.

7. No le des demasiada importancia y usa el sentido del humor, sin duda es un buen aliado.

8. Aprende poco a poco que a lo largo de la vida te vas a encontrar muchas personas de este tipo: en el trabajo, en la familia, entre el grupo de amigos… No te dejes arrastrar por ellos.

El rincón de la mujer emprendedora

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