domingo, 26 de marzo de 2017

De ama de casa a mujer emprendedora

Queremos compartir contigo una de las historias de éxito más inspiradoras que hemos escuchado.

Es importante que te tomes un pequeño tiempo para conocer lo que le ocurrió a Gert Boyle, una mujer emprendedora que, siendo ama de casa, supo como vencer la adversidad y alcanzar el éxito a pesar de todo…


Si  estás pasando por un momento difícil en tu vida, no importa si eres ama de casa, si tienes experiencia laboral, no importa si eres mujer o eres hombre, tampoco importa tu edad… Lo único importante es tu decisión por superarte cada día. Definitivamente, la historia de Gert Boyle es una de las historias de éxito y superación que podrán inspirarte; es la historia de un ama de casa como tú, de una mujer emprendedora como tantas.

Esta puede ser tu historia, tú también puedes sacar adelante tu vida si tienes la decisión de hacerlo y no escuchar a quiénes no creen que lo puedas lograr…

Gert Boyle, una Mujer Emprendedora que supo Vencer la Adversidad.

Los padres de Gert Boyle, Paul y Marie, huyeron de la Alemania nazi en 1937 y se asentaron en EEUU.

Su padre, Paul, fundó una Cia en 1938 en Portland, Oregon; se trataba de una empresa que fabricaba sombreros para cazadores.

En 1948, Gert se casó con Neal Boyle, quien se convirtió en el jefe de la empresa que había fundado su padre.
Vivían una vida cómoda, sin inconvenientes.
Gert estaba totalmente dedicada a cuidar a sus tres hijos, como una excelente ama de casa.

En 1970 su esposo, Neal, muere de un ataque cardíaco.
Gert, que nunca había trabajado, que no tenía conocimientos de cómo se manejaba la empresa, tuvo que hacerse cargo y tomar las riendas de su conducción.
Entonces descubre una cruda realidad, esa empresa que había fundado su padre estaba al borde de la quiebra.
Su esposo Neal, antes de morir,  había tenido que hipotecar todas las propiedades que poseían, incluyendo su propia vivienda y la de su madre para responder ante las entidades bancarias por las numerosas deudas.
Los consejeros y abogados de la empresa, le recomendaron a Gert que lo mejor que podía hacer era vender la Cia, porque nadie confiaría en una empresa quebrada comandada por un “simple ama de casa”, una mujer emprendedora sin experiencia laboral.
Los meses siguientes fueron peores, y Gert se vió forzada a tomar la decisión de vender la empresa que había fundado su padre.
Pero cuando estaba a punto de firmar la operación, Gert se dio cuenta que era tan poco lo que le ofrecían, aproximadamente unos 1.400 dólares, que prefirió correr el riesgo de continuar.
El tema es que con ese dinero no podría hacer nada y de todas maneras ya era pobre. Partiendo de ese razonamiento, decide no firmar y luchar por su empresa.
Lo primero que hace es echar a todos los asesores, consejeros, abogados y formar un nuevo equipo con gente de su confianza.
Hizo también algo muy importante: preguntar a los clientes lo que querían, lo que necesitaban y se toma el tiempo para escucharlos.
Tim, su hijo mayor decide luchar junto a ella y los bancos les dan 6 meses más para pagar sus deudas.
Forma un nuevo equipo de trabajo y comienza a fabricar ropa para cazadores y para personas que querían disfrutar de los deportes al aire libre.
Ella misma y su hijo debían hacer de modelos y realizar la publicidad, porque no tenían dinero para hacer publicidad masiva.
Así fundan Columbia Sportwear Company, una de las marcas de indumentaria deportiva más grande del planeta.
En 1984, esta empresa que estaba quebrada y que sólo contaba con la conducción de un ama de casa inexperta, una mujer emprendedora con garra, logra alcanzar la meta de 3 millones de dólares en ventas.  
Actualmente, la fortuna personal de Gert Boyle, una mujer emprendedora y ama de casa que tiene 88 años, y que sigue yendo a trabajar, es de 300 millones de dólares.  Su hijo, Tim, es el presidente de la Cia.  

Esta historia me impactó fuertemente, porque si bien yo no heredé ninguna empresa ni pasé por ninguna quiebra económica, hace dos años decidí cambiar el rumbo de mi vida y comenzar desde cero…

Sólo hace falta decisión y trabajar en función de objetivos claros sin escuchar a los que dicen que tienes que hacer lo que la mayoría te indica…”siempre lo mismo con los mismos resultados”.

Nunca debemos escuchar a los que tratan de convencernos “que no se puede”. Gert Boyle, es el ejemplo perfecto de que todo es posible cuando nos lo proponemos.

Nunca renuncies a tus sueños…

Autora: Liliana Pagés
Periodista

El rincón de la mujer emprendedora




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