miércoles, 30 de abril de 2014

Excusas, combátelas

Cómo combatir las 7 excusas para iniciar tu propio negocio que únicamente escudan la verdadera excusa: la pereza.

En una ocasión se me pasó por la cabeza iniciar mi propio negocio, pero no tenía dinero. Busqué formas de comenzar mi negocio sin dinero, pero no tenía oficina. Busqué la forma de hacer de mi casa mi propia oficina, pero no tenía clientes, y además era demasiado tímido como para hacer llamadas en frío en la captación de clientes. Surgieron nuevos problemas como no tener el equipo adecuado, no tener contactos ni conexiones. Incluso si se me pasaba por la cabeza escribir un libro, rápidamente caía en la cuenta de que no tenía una editorial que me apoyara.




Probablemente no tuviera talento, y por tanto, es mejor que emprenda otro. Así comienzan una serie de excusas que para James Altucher son excusas para esconder una sola excusa, que suele ser la pereza. La mayoría de los impedimentos que surgen cuando hablamos de comenzar un negocio suelen ser bendiciones disfrazadas que nos obligarán a ser más creativos. Entre lo que tienes ahora y lo que te gustaría tener siempre existirá una enorme brecha. Todo lo que necesitas para acortar esa brecha es la creatividad.

Estas son las excusas más comunes que Altucher ha observado en las personas de las que se rodea, aunque advierte que cada cual tiene su propia lista que únicamente escudan la pereza del ser humano. Ni siquiera es el miedo a fracasar. Es solo la pereza de intentar algo y el trabajo y sacrificio que conllevaría el intentar.

1. No tengo dinero.

Dice Altucher que cuando comenzó su primer negocio, él no tenía ni un euro. Tuvo que ser creativo para utilizar y llegar a sus amigos y familiares, comunicándoles cuál era su conjunto de habilidades y qué tipo de clientes buscaba. Cualquiera que necesitara algo que yo pudiera ofrecer o resolver, por una cuota estaría encantado de hacerlo.

"Me aseguré de que todo el mundo supiera de mis habilidades y del por qué era necesario contar con mi ayuda."

Al principio fue un trabajo de fin de semana, después fue un negocio a tiempo parcial, noches y fines de semana, hasta llegar a dedicarme completamente a mi propio negocio y hacerlo funcionar.


2. La falta de equipos y de dinero.



Cuenta Altucher que mientras hablaba con un amigo sobre la cantidad de dinero que muchas personas ganan subiendo vídeos a Youtube, su amigo le dijo que a él le gustaría hacerlo pero que no tenía una buena cámara para grabar los vídeos. Altucher le dijo que si quería su teléfono, debido a que cualquier teléfono móvil hoy día tiene una cámara mil veces mejor de lo que necesitas para subir vídeos y ganar dinero en Youtube.

Otros usuarios subirán probablemente vídeos de mayor calidad, y eso te obligará a ser más original y creativo al ser tus vídeos aparentemente de una calidad inferior, aunque aceptable. A su amigo no le pareció bien la idea, y más tarde reconoció que no subía sus propios vídeos por pereza. Somos amantes de las excusas.

3. No tengo tiempo.

No tengo tiempo, dijo un desempleado de larga duración, el cual no sólo era amante de la pereza, sino también de la dilación, uno de los mayores enemigos para el éxito en cualquier campo. Posponerlo todo para mañana, hace que nuestro mañana sea aún más oscuro de lo que ya es hoy. Siempre hay tiempo para cumplir nuestros sueños siempre que estemos dispuestos a iniciar nuestro camino para alcanzar esos sueños.

Grandes libros se han escrito por personas que no tenían tiempo.

4. No soy lo suficiente bueno para hacerlo.

Quizás la falta de confianza en uno mismo y en sus propias habilidades sea una buena excusa que esconde la pereza de aprender. Creo que ningún empresario sabía todo loo que debía saber del negocio cuando comenzó. Si bien se necesita entender lo básico sobre negocios y finanzas aplicadas a los negocios, también es cierto que surgirán problemas e inconvenientes a todo el mundo por igual para los que nunca les prepararon.

Si no te consideras bueno, aprende lo que necesitas para ser mejor. Al menos ya reconoces ciertas limitaciones. Eso ya es un buen comienzo.


5. No tengo titulación universitaria.



Enhorabuena. Yo tampoco, y eso me ha servido para demostrar que los que aprendimos con la práctica solemos tener mejores resultados que los que salieron con la teoría. El mundo está cambiando, y la suerte para los emprendedores es que no necesitas ser dentista para fundar la competencia de Vitaldent, y "no necesitas ser piloto de aviones para crear una empresa que envíe cohetes al espacio" (Richard Branson). Tampoco tienes que ser diseñador para crear el mayor imperio textil del mundo, ni estudiar periodismo para tener tu propio blog de noticias.

6. Ya soy demasiado mayor.

Cuenta Altucher la historia de Rodney Dangerfield, un vendedor de revestimiento de aluminio que quería ser comediante, pero se sentía mayor a sus 50 años. Nadie le quería con esa edad, así que un día decidió que si ningún club le aceptaba por su edad, crearía su propio club de la comedia. Un club que hoy día es el más popular de Nueva York y por donde se han dado a conocer muchas de las actuales estrellas de cine, como por ejemplo Jim Carrey.

La mente de un emprendedor es muy sencilla: "si quieres algo, ve a buscarlo, y si no lo encuentras, lo creas".

7. No tengo talento ni aptitudes.

Si existen personas sin talento para lo que querían hacer, en principio se nos vendría a la cabeza Mick Jagger, que hay que reconocer que no tiene cualidades para cantar precisamente, incluso una voz que en principio resultaba desagradable, pero Jagger tenía carisma y personalidad. Teniendo eso, ¿a quién narices le importa que sepas cantar?.

Julio Iglesias no es precisamente un ejemplo de potencia en la voz. Probablemente sea uno de los cantantes menos agraciados en cuestión de voz, pues realmente se mueve en unas pocas notas del pentagrama musical, aunque supo aprovechar esa poca voz para hacerla lo más melódica posible, hasta el punto que es uno de los cantantes cuya voz está mejor aprovecha. Del mismo modo, fue uno de los que dio sentido a la palabra "marca personal".

Recuerda que hay más personas con talento fracasadas que personas sin talento y con éxito. Eso se debe a que el trabajo duro vence al talento cuando el talento no trabaja duro.


Subir cada peldaño de las escaleras del éxito es difícil y trabajoso. Hay que estar preparados para enfrentarse a la frustración del fracaso temporal.



Cuando hablamos de excusas, no son ellas las que nos eligen a nosotros, sino que somos nosotros los que elegimos el tipo de excusa que queremos emplear para adornar una única excusa, y es que somos perezosos por naturaleza. Claro que hay personas que se enfrentan a la pereza y otras no.

Cuando iniciamos nuestro propio negocio, lo hacemos con las estadísticas y probabilidad de fracaso en nuestra contra. No todos tendremos un final feliz, pero si no lo intentamos al menos, es seguro que el final no será feliz.

¿Cuál es tu excusa?


El rincón de la mujer emprendedora
Redacción

martes, 29 de abril de 2014

300 millones de euros a repartir entre consumidores de luz

El Ministro de Industria y Energía, José Manuel Soria, lo ha anunciado. Las eléctricas deberán devolver 300 millones de euros a sus clientes por el sobreprecio cobrado de más en el primer trimestre de este año. El dinero que recibirá cada consumidor dependerá de su perfil de consumo. Según los cálculos hechos por las asociaciones de usuarios, los que tengan una potencia contratada de 10 kilovatios recibirán unos 40 euros de media.

Nuevo cálculo en el recibo de la luz

El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo cálculo para el recibo de la luz con el objetivo de acercar la tarifa al coste real de la electricidad. Esto supondrá una revolución para los consumidores, especialmente para los 16 millones acogidos al Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) que es la tarifa mayoritariamente contratada por los hogares y las pequeñas empresas.


De esta forma finaliza tarifa que se fijaba cada trimestre por un sistema de subastas en el que participaban compañías eléctricas e intermediarios financieros. A partir del 1 de abril, el recibo de la luz se calculará tomando como referencia el precio del kilovatio en función de su cotización diaria en el mercado mayorista.

Objetivos del cambio en el recibo

1.- Acercar el precio de la luz a su coste real.
2.- Hacer más transparente el recibo.
3.- Abaratar el coste de la luz al eliminar los costes adicionales que suponían las subastas llamadas Cesur (Industria anuló por decreto este sistema ante la alarma social provocada por la última puja celebrada el 19 de diciembre de 2013, que arrojó un incremento del 11% para el primer trimestre de este año.)

Un “claro ahorro” en el recibo de la luz

El Ministro de Industria y Energía, José Manuel Soria, está convencido de que la desaparición de las subastas trimestrales supondrá un “claro ahorro” para los consumidores. Como ejemplo afirma que entre enero y marzo de este año, se ha producido un ahorro de 500 millones de euros por el cambio de método, un importe que las eléctricas hubieran cobrado indebidamente puesto que, con el anterior sistema, no preveía ninguna refacturación. En los últimos cinco años, ese sobrecoste por las subastas, a costa del bolsillo del consumidor, se ha elevado a 1.671 millones de euros.

Aunque la reforma entra en vigor la próxima semana, las eléctricas tienen un plazo de tres meses para adaptarse al nuevo sistema, por lo que podrán prorrogar si así lo desean hasta el 1 de julio el precio que fijó por decreto el Gobierno para enero. Es previsible que todas las compañías opten por esta prórroga ya que exigieron que les dieran un plazo de un año para adaptarse al nuevo sistema, aunque el Ministerio de Industria no se lo concedió.

Plazo máximo para la devolución: 1 de agosto

Hasta que se implante el nuevo método, las compañías deberán realizar una segunda refacturación, con el plazo máximo del 1 de agosto, a favor o en contra del usuario, según si el precio real de la electricidad en ese periodo transitorio es superior o inferior, respectivamente, al cobrado a sus clientes.

Tanto esta devolución por las cantidades correspondientes al primer trimestre como el ajuste que pudiera realizarse por cantidades facturadas en el periodo transitorio que comienza el 1 de abril se especificarán claramente en la factura de la luz de los consumidores.

La gran incógnita ahora es si el nuevo sistema abaratará el recibo de la luz como prevé el Gobierno, que calcula que la factura se reduzca en un 3% en un año. Los precedentes apuntan a que, al menos, los aumentos no serán tan desorbitados como los que se han producido con las subastas trimestrales, que han provocado un encarecimiento del 70% en los últimos seis años.

Fuente: El país

El rincón de la mujer emprendedora
Redacción

viernes, 25 de abril de 2014

Tres formas en las que surgen las empresas.

Hay respuestas simples como "elegir un área que está en tendencia" o "buscar un mercado que no se haya explotado aún". También, y aunque suene contradictorio, "abrirnos un hueco en un mercado que lleve funcionando más de 20 años".

Y quizás la respuesta más común sea "buscar tu pasión y convertirla en negocio", pero lo cierto es que las grandes ideas de negocio no suelen surgir de esta forma. 


1. La idea espontánea.

Esta idea es esa que te golpea cuando estás en la ducha, conduciendo o haciendo garabatos en una reunión. También surge en una conversación, de repente, con los amigos, y es uno de esos momentos en los que se te ilumina la bombilla. De repente los puntos se conectan. Te sientes emocionada hasta el punto de que esperas la llamada de Albert Einstein para felicitarte. Y como no has visto un negocio de ese tipo, crees que nadie más ha pensado en ello. Por momentos se te pone "cara de euro".

Así que te diriges a tu ordenador, buscas información sobre ese proyecto, y descubres que hay varias personas que ya han pensado en eso. Es más, ya hay empresas que ofrecen tu innovador y original servicio. Entonces piensas que tú podrías hacerlo mejor, y después de darle vueltas durante algunos días comienzas a descubrir algunos problemas. Hablas con tus amigos de confianza y te dicen algunas cosas con las que no habías contado en un principio. 

Por ejemplo: nadie pagaría por ello, apenas tienes mercado o las empresas que se dedican a ello están a punto de cerrar al no ser un negocio rentable. Por algún motivo o por otro, no te ves capaz de darle forma a esa idea. No eres capaz de visualizar la forma en que tendrías éxito. Poco a poco caes en la dilación y tu sueño se va apagando lentamente. Quizás sea mejor así.

2. La idea de negocio privilegiada.

Quizás hayas pasado los últimos 10 años en una empresa que ofrece un producto o servicio y hayas notado algunas taras en la empresa que hace que sus clientes no estén del todo contentos. El producto puede mejorar, tienes una fórmula para abaratar los precios y mejorar el servicio.  Supongamos que la empresa paga a vendedores externos o subcontrata algunos servicios para ciertos trabajos y nadie parece contento con los resultados.

Se lo dices a tu jefe, pero en esos momentos, o bien tiene otras prioridades o sencillamente no te escucha. Entonces ves muy clara la oportunidad de negocio y decides iniciar ese negocio por tu cuenta. En un momento dado sigues los pasos para comenzar el negocio sin dinero, haciendo de pluriempleado a tiempo parcial dándole forma a tu idea. Tienes los contactos (proveedores y clientes) y tienes la solución a los problemas que no soluciona la industria. Es decir, estás bien informado sobre el sector y perfectamente ubicado. De esta forma han salido grandes empresas.

Se le llama la idea privilegiada porque suele tener un porcentaje de éxito elevado, ya que nace de la clara solución a un problema dentro de un sector que dominamos perfectamente.

3. La idea deliberada.

En este caso no comienzas con una idea de negocio, sino con el deseo de crear tu propia empresa y convertirte en empresaria, pero te falta la idea y debes buscarla. Mientras que en los anteriores casos la idea venía  sin avisar y sin buscarla, cuando somos nosotras las que vamos a buscarla., el esfuerzo mental es mucho más trabajoso y cambian las reglas del juego.

Es bueno ir anotando las ideas para posteriormente ir descartando algunas y es bueno observar nuestro alrededor para identificar problemas o necesidades de las personas.
Y si eres un poco creativa o imaginativa, la encontrarás.

¡¡Suerte!!

El rincón de la mujer emprendedora
Redacción 

jueves, 24 de abril de 2014

Diez consejos destinados a conseguir que tu mañana sea realmente buena

“Un hombre se convierte en lo que piensa durante todo el día”, dejó escrito Ralph Waldo Emerson. ¿Cómo podemos garantizar tener un buen día? No nos damos cuenta, pero en la mayor parte de casos, nuestro bienestar se trunca durante las primeras horas (o, incluso, durante los primeros minutos) de la jornada. Si nos levantamos con ansiedad, lo más probable es que esta se agrave a lo largo del día, no que vaya a mejor.

Por eso resulta tan importante lo que hacemos al levantarnos, e incluso antes. Es normal que el despertador ponga nuestro corazón a latir a mil por hora, y que una cosa lleve a la otra hasta que nos metemos en la cama, por la noche, agotados y estresados. Una serie de pequeños cambios vitales pueden contribuir a mejorar nuestro ánimo diario. Algunos de ellos se recogen enGood Morning: 365 Positive Ways to Start Your Day (Sourcebooks) de Brook Noel, que proporciona unas cuantas reflexiones para aquel que quiera empezar el día con buen pie. A continuación explicamos diez detalles que pueden marcar la diferencia.
Pon siempre el despertador a la misma hora
Como hemos explicado, la eficiencia del reloj biológico aumenta con la rutina, por lo que levantarnos siempre a la misma hora evitará que nos quedemos dormidos o, por el contrario, que pasemos una hora dando vueltas en la cama. Como puso de manifiesto un estudio realizado en la universidad alemana de Lübeck, nuestro cuerpo tiene en cuenta la hora a la que pretendemos levantarnos para poner en marcha poco a poco las funciones vitales.
Descansa durante cinco minutos
¡El despertador! Salimos escopetados en la cama y en menos de diez segundos estamos ya bajo el chorro de la ducha. Mal, pues tal precipitación marcará el resto de nuestro día. Debemos concedernos un poco de tiempo antes de ponernos en marcha. Es una forma de decir a nuestro cerebro queno hay ninguna prisa. Podemos repasar mentalmente aquello que vamos a hacer a lo largo del día, recordar algo que esperamos con ganas y, eso sí, evitar no volver a dormirnos. Quizá para ello sea útil mantener la luz encendida.
Levántate antes
Puede que una buena idea sea acostumbrarse a poner el despertador un poco antes. “¿Cómo? ¡Anatema! ¡No voy a quedarme sin diez minutos de sueño!” Nos gusta apurar nuestro tiempo en la cama, pero eso puede tener consecuencias perjudiciales, puesto que nos hace ducharnos, desayunar y prepararnos con el reloj pisándonos los talones. Levantarnos un poco (o bastante) antes puede ser útil para disfrutar de un ritmo más pausado desde el primer minuto del día.
Desayuna bien
Después de un sueño de siete u ocho horas, nuestro cuerpo necesita recuperar nutrientes. Un desayuno equilibrado y fuerte nos dará la energía necesaria y, además, nos ayudará a adelgazar. Como han puesto de manifiesto diferentes estudios, una de las claves para la pérdida de peso es que la primera comida del día sea fuerte, lo que evitará que acudamos a la nevera constantemente a lo largo de la jornada.

Ponte una canción diferente cada día
Para los amantes de la música, arrancar por la mañana con un tema diferente (y que nos guste) nos ayudará a imprimirle color al día y evitar caer en lo repetitivo. Tómate cinco minutos para plantarte delante de la cadena musical y pensar qué encaja con tu estado de ánimo, o mejor aún, qué clase de música puede sintonizarte en la frecuencia en la que te gustaría estar a lo largo del día.
Haz la cama
Banal, ¿verdad? No lo es tanto. Psicológicamente, es importante salir de casa con los deberes hechos y todo ordenado, puesto que nos liberaremos de la carga que suponen las tareas domésticas. Fregar los platos, hacer la cama, tener todo en su sitio evitará que a lo largo del día vuelva a ocupar nuestro cerebro aquello que tenemos por hacer, y que se irá acumulando al resto de obligaciones diarias.
Toma unos minutos para ponerte al día
Al final de la jornada, nos gusta pensar en nosotros mismos, en nuestra familia y amigos, o evadirnos con una película o un libro. Olvidamos el mundo que hay ahí afuera, y hacemos bien. Sin embargo, por la mañana resulta útil ver durante unos minutos la televisión para ponernos al día y afrontar las cosas con más perspectiva. También, revisar la agenda o echar un vistazo a internet. Es una buena manera de ponernos en contexto antes de comenzar la rutina diaria.
Vístete (aunque no vayas a salir de casa)
Evidentemente, nos pondremos ropa si nos vemos obligados a acudir al trabajo. Pero cuando no es así, nos gusta remolonear y seguir con el pijama puesto hasta que es demasiado tarde o dan las diez de la noche y volvemos a estar legitimados para llevarlo. Más allá de las razones higiénicas (es la ropa con la que dormimos), cambiar nuestra ropa es una manera de decir a nuestro cuerpo que el día ya ha empezado. Además, llevar puesta ropa con la que se podría salir a la calle –aunque sea una camiseta– proporciona una mayor seguridad y confianza en uno mismo.
Piensa en un descanso a media mañana
Una buena forma de motivarnos para empezar con fuerza es, paradójicamente, pensar en el descanso. Si nos permitirnos tomarnos 20 minutos a media mañana para reponer fuerzas, nos será más sencillo coger el ritmo del día. Además, en aquellas jornadas en las que se nos acumulen los compromisos, podemos centrarnos en otros problemas no relacionados con el trabajo en ese tiempo, y realizar esa llamada a un familiar que llevamos postergando semanas.
Pon por escrito lo que quieres conseguir
Este es uno de los consejos planteados en el libro de Brook Noel. Todo nuevo día es una oportunidad que se abre ante nuestros ojos, y por eso no está mal ponernos una meta (pequeña, eso sí) cada mañana. Si, como decía Emerson, somos lo que pensamos, el primer paso para alcanzar nuestras metas es centrarnos en lo que realmente importa. Todos lo sabemos; el problema es que no lo recordamos.
Fuente: El confidencial
El rincón de la mujer emprendedora
Redacción


miércoles, 23 de abril de 2014

Feliz Sant Jordi mis queridas lectoras...

                     
Susanna Antequera    
Asesora Legal y Mediadora.

Cómo defenderte del abuso psicológico

Cómo defenderte del abuso psicológico

Más veces de las que quisiéramos, el mundo no es un lugar tan amable como debiera serlo. No es raro que te topes con la indiferencia o la insolidaridad, pero aprendes a lidiar con ellas. Lo malo es que en ocasiones ya no solo debes enfrentar la frialdad del entorno, sino que de manera casi imperceptible terminas sintiéndote víctima de un abuso psicológico con todas sus letras.


Ocurre en un supermercado cuando deliberadamente roban tu lugar en la fila. También tiene lugar en tu trabajo, si tienes la mala fortuna de dar con uno de esos jefes a los que les hubiera ido mejor como dictadores. El abuso también aparece cada vez más frecuentemente en las escuelas y, cómo no, dentro de tu propia casa.

Están en todas partes

Frente a un sujeto abusivo hay algunos que reaccionan eficazmente. Le ponen coto a la agresión psicológica, sin pensárselo mucho. En cambio otros responden mostrándose más abusivos aún y el desenlace es siempre impredecible. Gana el que esté mejor entrenado para abusar psicológicamente de otros, aunque normalmente negocian quedar “en tablas”.

Pero en muchas personas, especialmente si han recibido una educación muy restrictiva, sobreprotectora, o tienen dudas sobre sí mismos, emergen los miedos infantiles, las grietas de la autoimagen. Son las víctimas favoritas de los abusadores. Saben que alguien asustado es un terreno fértil para instalar su mezquino imperio de arbitrariedad.

Se forma entonces un lazo muy fuerte: el abusivo necesita desesperadamente a su víctima para compensar su necesidad narcisista de poder; y la víctima siente que es completamente imposible escapar de su agresor, que no tiene los atributos necesarios para hacerlo.

La mala noticia es que para romper ese círculo infernal se necesita una fuerte inversión de energía y valor. La buena noticia es que hasta en los casos más extremos es posible salir de allí. La pregunta es ¿Cómo?

Saliendo del círculo de abuso

La primera tarea es reconocer tu condición de víctima. Por favor, no caigas en la tentación de justificar el maltrato que recibes. Toda persona abusada siente interiormente que, de una u otra manera, lo merece. Pero es mentira. Se trata de una reacción inconsciente que se debe a conflictos contigo mismo y con figuras de autoridad en tu pasado.

Tu siguiente paso debe ser el de encontrar apoyo en otros. No busques alguien que “te salve”. Comienza simplemente por exponer tu situación a las personas en quienes confías. Si la soledad es parte del problema (como frecuentemente ocurre), no importa. Busca un sacerdote. Habla con la manicurista. Cuéntale a un vecino. Lo importante aquí no es que encuentres orientación, sino que verbalices lo que te pasa. Al hacerlo es muy probable que vayas sintiéndote paulatinamente cada vez más fuerte.

Identifica las expresiones que utiliza el abusador para intimidarte. Analízalas. Recuerda que el abuso está en toda afirmación que ponga en duda tu valía o te minimice como ser humano. Frente a estas aseveraciones, empieza a oponer fórmulas de lenguaje que reafirmen tu presencia. Por ejemplo, frente al clásico “Tú no eres capaz de…”, responde con “Tal vez no sea capaz en este momento. Pero quiero aprender a serlo y lo voy a intentar”.

Enseguida debes ir ampliando poco a poco la distancia emocional con el agresor. Nunca le hagas confidencias y comienza a alejarlo de los aspectos privados de tu vida. No negocies, muéstrate firme. Cuando sientas que es el momento, comienza a expresarle clara y directamente tu molestia por la forma como te trata. No lo acuses. Si lo haces, le darás pie para que haga una larga lista de pretextos. Más bien dile lo que sientes: “Cuando me gritas, me siento asustado. Y no quiero sentirme así”.

Amplía cada vez más el alcance de estas acciones y verás cómo, paso a paso, vas saliendo del círculo abusivo. Si la situación es más grave e implica peligros psicológicos o físicos más graves para ti, no lo dudes: tienes que pedir ayuda profesional. Es tu obligación consultar con un psicólogo y con un abogado. Hazlo cuanto antes y no te permitas posponerlo

El rincón de la mujer emprendedora
Redacción

martes, 22 de abril de 2014

Se convocan en la Comunidad de Madrid 197 plazas

La Comunidad de Madrid ha aprobado un decreto que convoca una Oferta de Empleo Público (OPE) para 197 nuevas plazas de profesores y 15 inspectores educativos, que se incorporarán en el nuevo curso escolar, se trata de 157 profesores de Secundaria y 40 maestros de inglés en Primaria. En el caso de Secundaria, se dividen en siete especialidades: inglés (60 plazas), lengua (30); geografía e historia (25), matemáticas (20), física y química (10) , biología y geología (10) y alemán (2).



Se trata del número máximo de plazas con tasa de reposición del diez por ciento. Las pruebas se harán en verano y los maestros se incorporarán el próximo curso escolar.


También se aplicará la reforma por la que se primarán conocimientos sobre interinidad, reforma legal avalada recientemente por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

El número de plazas aprobadas por el Gobierno regional madrileño en esta convocatoria se han fijado conforme a la normativa estatal que determina, en el caso de algunos colectivos específicos entre los que se encuentra el cuerpo de funcionarios docentes, que el número de plazas de nuevo ingreso podrá ser, como máximo, igual al 10 por ciento de la tasa de reposición de efectivos.

El mayor peso de los conocimientos frente a la interinidad, que ya se aplicó en las dos convocatorias anteriores, garantiza la selección de los mejores maestros y profesores para el sistema educativo público madrileño.

Asimismo, los aspirantes a las plazas de maestros y profesores de Lengua Extranjera realizarán la prueba íntegramente en inglés.

El rincón de la mujer emprendedora
Redacción