lunes, 15 de diciembre de 2014

Cómo mantener una conversación difícil?

Seguro que en algún momento tendrás que enfrentarte a la situación de mantener una conversación difícil con un amigo o familiar sobre un tema delicado.


A veces, nos enfrentamos a la difícil situación de tener que decirle algo importante a alguiensabiendo de antemano que la conversación puede ser complicada. Saber enfrentarse a este tipo de situaciones puede ayudarnos no solo a hacer que la situación sea más llevadera para ambas partes, sino también a comunicarnos mejor.

4 consejos para facilitar una conversación difícil

.#1 – Busca el momento adecuado para hablar

.Hablar con otro de algo importante requiere encontrar un momento en el que ambas partes tenga tiempo para ello y que, además, estén dispuestas. Es necesario tener tiempo para exponer el tema que se quiere hablar y darle tiempo también al otro para plantear su punto de vista. Las prisas no son buenas aliadas en estas situaciones.

Además, planificando el momento y quedando con la otra persona para hablar sobre algo en concreto se le está dando la oportunidad de preparar sus argumento.

Es más, el hecho de quedar para hablar sobre algo le confiere a la conversación una importancia relevante y hacer que las dos partes se lo tomen más en serio.

No programar la conversación es la forma más fácil de evadirla. Sin embargo, aunque resulte incómodo, a veces es necesario pasar por ciertos momentos.

#2 – Comienza la conversación de forma suave

Según el doctor John Gottman, experto en psicología de pareja, la mayoría de las conversaciones finalizan igual que comienzan. Por lo tanto, comenzar la conversación de forma apacible y tranquila, aunque no garantiza nada, sí que nos da esperanzas de terminar de la misma forma.

Frente a esto, lo que es casi seguro es que es muy difícil acabar bien una conversación que empieza de forma agresiva y dura. Solo tienes que echar la vista atrás y revisar algunas conversaciones difíciles que hayas tenido o analizar cómo empezaron conversaciones normales que empezaron de malas formas.

#3 – Mantener contacto visual con el otro

.El contacto visual es importante y las cosas importantes es mejor no hacerlas por teléfono o escribiendo un correo electrónico. El contacto visual ayuda a entender al otro y a empatizar con él. Si no puedes tener una conversación cara a cara, la tecnología ofrece otras soluciones para acercar más a los interlocutores (Ej. Videoconferencias). No es lo mismo, pero es una opción cuando no podemos mantener una conversación cara a cara.

La palabra escrita puede dar lugar a malas interpretaciones. Por otro lado, el teléfono no permite leer el lenguaje corporal del otro ni atender a otras señales que pueden cambiar por completo el sentido de las palabras.

#4 – Escuchar después de hablar

.Escuchar activamente es importante. El otro también tiene cosas que decir. Así, es importante considerarlo, y no simplemente dejarlo hablar. Puede haber habido mal entendidos que aclarar, ocuestiones que explicar que no habían quedado claras y que pueden facilitar una solución.

Conclusiones

.Las conversaciones difíciles pueden aliviarse y hacerse más llevaderas si nos lo proponemos. Otra cosa es que a ti o a tu interlocutor os guste discutir: ese vicio enfermizo que no permite avanzar en la vida y en las relaciones humanas.

Si tienes miedo a hablar de algo con alguien, prueba a seguir estos consejos. Es más, propónle al otro que lo intente. Seguro que os lleváis una sorpresa.

El rincón de la mujer emprendedora

viernes, 12 de diciembre de 2014

Consejos básicos para que tu hijo te obedezca

Un niño que no obedece puede hacer saltar el tope del autocontrol de cualquier adulto. Cuando ese adulto es un padre o una madre que ha echado atrás una dura jornada laboral y tienen por delante una dura jornada de hogar, la tensión en la casa se vuelve constante.



Por mucho que esté anunciado en el título de este artículo, no hay recetas mágicas para conseguir que el niño obedezca. Un niño es, por sí mismo, una persona con decisiones propias y esas decisiones suelen entrar en colisión frontal con las órdenes de los mayores. Lo que sí es posible es evitar que el niño gane todas las batallas e intentar lograr un clima en casa en el que las calmas ganen a las tormentas.

Veamos estos diez consejos básicos para lograr que tu hijo obedezca:

1. La exigencia a obedecer debe hacerse de forma gradual. No se puede pasar de cero a cien. Es adecuado empezar pidiendo obediencia en tareas que para ellos son fáciles y agradables y, cuando esto se haya asentado, subir a otro nivel de exigencia.

2. Las instrucciones sobre lo que el niño debe hacer deben ser sencillas y claras, siempre dichas en un tono normal y a su nivel (no desde la habitación de al lado y gritando).

3. Dichas instrucciones deben darse de una en una, evitando dar muchas al mismo tiempo.

4. El niño debe acostumbrarse a recibir las órdenes una o dos veces para ser obedecidas. Si pasamos de ahí, lo único que conseguiremos será alterarnos emocionalmente. A partir de la tercer orden "no oída", tendrá la consecuencia a su desobediencia.

5. Hay que acompañar la buena conducta del niño con elogios y, ocasionalmente, con pequeños premios. Ensalzarlo y ofrecerle cariño cuando hace las cosas bien son, de cualquier modo, el mejor de los premios.

6. De la misma forma, las situaciones en las que el niño no obedezca deben tener una consecuencia (castigo, riña, privarle de algo que le gusta) pero nada más, sin que obtenga una atención extra de la mala conducta y se esté toda la jornada aludiendo a ella.

7. En muchas ocasiones funciona bien emplear técnicas conductuales como la economía de fichaso el carné por puntos. En lugar bien visible, se pondrán las normas a cumplir (pocas y sencillas) y los días de la semana: se darán puntos positivos cuando lo haga bien y negativos cuando lo haga mal. Según el recuento semanal sea positivo o negativo, habrá premios o no.

8. Evitar el castigo continuo. Los niños se hacen inmunes a él. Es más adecuado el valor positivo a la buena conducta y la ignorancia a la mala, que una riña constante.

9. Intentar evitar en lo posible inferencias de otros familiares, hay que informarles de lo que está intentando conseguir y ser tajante con el plan.

10. ¿Y el décimo? El décimo consejo bien podía ser el primero, el segundo, el tercero…:paciencia, paciencia y paciencia. Un adulto autocontrolado es el mejor espejo en el que un niño puede mirarse.

El rincón de la mujer emprendedora

jueves, 11 de diciembre de 2014

Embarazo, los mejores momentos

Confirmar la noticia, sentir sus pataditas, verlo nacer... Son algunos de los momentos más especiales en esta etapa ya de por sí especial que es la gestación.

El embarazo se recuerda toda la vida. Algunas mujeres cuando piensan en él se acuerdan de las náuseas, de los picores, de las noches sin dormir...


No seas una de ellas. Es mejor vivir la gestación en positivo y disfrutar a tope de los momentos más intensos, emocionantes y felices. ¡Que no son pocos!
Nosotros hemos seleccionado siete. Pero seguro que a ti se te ocurren muchos más. Anímate a hacer un álbum de tu embarazo con tus recuerdos preferidos de estos meses: la prueba que lo confirmó, tus fotos con tripa, las ecografías, el ticket del restaurante en el que anunciaste a la familia o a tus amigos la buena nueva...

CONOCER LA NOTICIA
Apenas dos minutos te separan de saber si vas a ser madre o no. Esos dos minutos son los que tarda el test de embarazo en darte su resultado. Si éste es positivo, comienzan a bullir las ideas y las emociones en tu cabeza. ¡Estás embarazada! Una nueva vida ha comenzado ya a crearse dentro de ti. En poco más de nueve meses llegará al mundo una personita a la que estarás unida por el resto de tus días y a la que querrás más que a nadie. ¿No es para emocionarse? Pues no te reprimas y déjate llevar por este torbellino de sentimientos.

Es el momento de pedir cita con el ginecólogo para confirmar el embarazo y comprobar que evoluciona correctamente. Avisa que estás en estado para que lo tengan en cuenta y te citen lo antes posible. Y empieza a cuidarte, a alimentarte bien, a descansar y a mimarte física y mentalmente (despídete ya de las prisas, los agobios y el estrés).

Ahora tienes por delante unos cuantos días en los que puedes asimilar poco a poco la noticia y disfrutar sola o en pareja de ella. Vosotros, los futuros papás, sois los únicos que de momento sabéis que hay una personita en camino; el resto del mundo permanece totalmente ajeno a vuestra historia y este es un “secreto” trascendental que hará que os sintáis todavía más unidos que antes.

¡Aprovechad juntos esta enorme complicidad!

El rincón de la mujer emprendedora

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Marisa, la abuela viajera

Me gustaría desearos Felices Fiestas pero la mayoría no estamos para muchas fiestas, más bien tenemos demasiada indignación tras ver cómo un puñado de hombres y mujeres sin vergüenza ni ética ni honor están destruyendo una cultura y una forma de vida por la que muchas generaciones se habían dejado la piel.
Así que he pensado que lo mejor sería compartir el regalo de Hotel Papel, un precioso cuento breve escrito por Luisa Antolín porque hoy, más que nunca, necesitamos valores y amistad.
Marisa, la abuela viajera


La mía no es una abuela como la que todavía pintan en muchos cuentos: de pelo blanco, moño y gafas redondas, que hace deliciosos pasteles para la merienda. Mi abuela tiene una abundante mata de pelo rizado, castaño con un brillo pelirrojo, viste pantalón vaquero y cada vez que se ríe – que es muy a menudo -, le sale un hoyito en la mejilla que le hace parecer una niña traviesa.

Que yo recuerde, son muy pocas las veces que me ha ido a buscar al cole, tampoco me ha sacado mucho a pasear al parque, ni me ha tejido nunca un jersey de lana. Pero en cambio, me invita al aperitivo con sus amigas, se sabe los nombres de mis personajes preferidos de los dibujos animados y a veces me deja dormir en su cama. Eso me encanta, porque me salva de la oscuridad, que todavía me asusta un poco, y me quedo frito enseguida, con la luz de la mesilla y el arrullo de fondo de una película en inglés, que a mi abuela le gusta ver por la noche.

Pero lo que más le gusta a mi abuela es viajar. Siempre lo ha hecho, cuando ha podido y ahora, desde que se jubiló y tiene todo el tiempo del mundo, no para en casa. Las últimas Navidades estuvo en Jordania y amaneció el primer día del año en el desierto viendo salir el sol entre las dunas.

Otra vez se coló por equivocación en un rally que cruzaba todo Marruecos, pero se bajó a medio camino porque no soportaba la chulería del conductor del coche todo-terreno en el que viajaba, que arrasaba con pueblos y paisaje.

– “¡Hasta aquí hemos llegado!”- les dijo a todos y se bajó del Jeep dando un portazo. Sin dudarlo un segundo, se montó en un camello y puso rumbo al aeropuerto.

Cuando estuvo en Rusia, se quedó dormida en la estación de metro de Moscú y casi se la llevan al hospital por síntomas de congelación. Y es que mi abuela es capaz de dormirse en cualquier sitio si toca la hora de la siesta. Mientras sus amigas consultaban el mapa, ella se acurrucó en el pasillo, a echar una cabezadita. La despertó una mujer rusa, con cara de luna y mejillas sonrosadas dándole un par de tortas y hablándole enfadada sin que mi abuela pudiera entender una palabra.

Menos mal, que sus amigas se dieron cuenta a tiempo y evitaron que la discusión fuera a más y que la rusa se la llevara por la fuerza en una ambulancia, que ya estaba aparcada a la salida del metro.

Para sus viajes, tiene una maleta de color marrón clarito, con una cinta verde y roja en las esquinas, que es lo bastante pequeña, para poder montarla con ella en el avión y que no se le pierda en el camino. Siempre lleva unas buenas botas de caminar, un anorak verde abrigado y elegante, y un gorrito negro de lana, tipo casquette, con un lazo a un lado, de París años veinte, que se pone cuando visita un país donde hace frío. En los climas cálidos, se protege del sol liándose a la cabeza un fular color violeta que compró en un mercadillo.

A mi abuela le gusta imaginar los lugares antes de visitarlos y tiene guías de casi todos los países a los que ha viajado. A veces me gusta mirarlas, suelen ser libros gastados, con huellas de cada viaje entre sus páginas: palabras subrayadas, alguna mancha de café o de zumo de naranja, restos de viento y arena, y una colección de hojas secas de las especies más extrañas.

De cada viaje trae miles de fotos, que va descargando en su ordenador. Yo la he intentado convencer para que haga copias en papel y las ordene en álbumes de colores. Pero ella me dice que ya lo hará luego, que ya tendrá tiempo, cuándo su cuerpo no le dé de sí para seguir viajando y tenga que quedarse en casa.

Me ha prometido que cuando sea un poco más mayor me llevará con ella a dar la vuelta el mundo. A mí y a todos sus nietos: mi hermana Candela y mis primos, Luisa y Marcos. Ya lo tenemos todo planeado. Empezaremos el viaje montados en un globo con los colores del arco iris y nos dejaremos llevar de la mano de las nubes.



El rincón de la mujer emprendedora


martes, 9 de diciembre de 2014

Las 4 mantras que te aseguran el éxito como emprendedora

Muchas emprendedoras anhelan desde un principio contar con la independencia de sus sueños, y este afán es quien los aleja de los temores que nacen en un principio; es decir, ya no le temen al fracaso. Casi todos los emprendedores lo son porque  su naturaleza es distinta al resto y no desea ser un subempleado. Sus miras son más amplias.
Pero la misma pregunta siempre se repite: ¿cómo hago para ser mi propia jefa?


Sólo las personas que aprenden de los fracasos y de los éxitos de los demás podrán obtener más fácilmente una respuesta a esa interrogante.
Hay una verdad que los gurús en emprendimiento suelen repetir: llegar a alcanzar un negocio exitoso se basa en principios simples, lo complicado es llevarlos a la práctica. Es decir, hay que contar con disciplina.
Para este objetivo te mostramos estas cuatro mantras para el éxito de la emprendedora que debe tenerlos siempre presentes que lo ayudarán a conseguir este mejor estilo de vida:
  •  Cada día debes realizar una obra maestra. Piensa que cada es el indicado para realizar esa gran obra de la cual te crees que capaz, no tienes que buscar o esperar un día en específico: tú tienes que crearlo. Las cosas no vienen por sí solas. Por ello no debe importarte qué tantos email envíes cuántas llamadas realices o a cuántas reuniones asistas. Lo importante, al final, no son los procedimientos sino los resultados. Piensa en esos grandes artistas que padecieron lo insufrible para crear sus grandes obras que luego de ciclos perduran. Sólo importan los resultados concretos; el esfuerzo incansable es únicamente lo que hiciste para llegar a ello. Esos grandes creadores nunca hubieran sido tales si hubieran asumido la vida como un crucero que los transporta al retiro. Ellos asumen la responsabilidad por su propio destino y nunca se esconden.
  • Trasmite alegría a las personas a quienes sirves. Las verdaderas personas emprendedoras transmiten alegría a las personas; una emprendedora nunca transmitirá mala onda ni sentimientos negativos: una emprendedora negativa es un contrasentido. Si quieres alcanzar el éxito debes pensar positivamente, ten tus ideas claras, ten en claro qué es lo que quieres, porque sólo así podrás construir más rápido tu camino para alcanzarlo. Un verdadero emprendedor es alguien que inspira. 
  • Aquellos que son exitosos, tienen un espíritu positivo, alegre y feliz. Las emprendedoras grandiosas son atrevidos y valientes y sus espíritus son contagiosos.
  •  Debes hacerte responsable por tus resultados conseguidos. En muchas ocasiones suele suceder que no queremos asumir la responsabilidad por los resultados, es aquí cuando interviene el querer increparle a otro la culpa. La cuestión es que si adoptamos este actuar únicamente nos convertiremos en personas expertas en excusas. El asumir la responsabilidad es algo que se aprende. Y mientras más tengamos a nuestro de la mano, más podremos moldearlo a nuestro gusto; en cambio, con las eternas excusas nos alejamos de esa posibilidad. Con las excusas nunca llegarás a ser una triunfadora.
  •  Debes promocionarte y actuar. Una de las características naturales de cualquier emprendedora es el espíritu avasallador. Sin embargo, esto no significa que sólo te centrarás en el bien o servicio que ofrezcas sino en tu trabajo, la calidad también puede ser vista en este aspecto. Sólo este buen proceder te hará diferente al resto, y éste te permitirá acercarte más al éxito, porque si no te diferencias de los demás, ¿Por qué el público tendría que acudir a ti?
  • Ser emprendedora es algo que cuesta realizar en la práctica, está de lejos creer que es una empresa fácil, porque si fuera así todos serían grandes emprendedores. Pero has que esta dificultad te aliente, convierte los obstáculos como instrumentos para demostrar tus grandes virtudes y potenciales que tienes en ti. Estos cuatro mantras para el éxito podrán ayudarte.
    El rincón de la mujer emprendedora

lunes, 8 de diciembre de 2014

El amor se nota al caminar

Una caminada romántica, de la mano de tu novio o novia, representa un conflicto para la física. El ritmo óptimo del caminar de cada persona depende del largo de sus piernas y de su masa corporal, es importante para trasladarse con la mínima cantidad de energía. Debido a su constitución, los hombres suelen caminar a un paso más acelerado que las mujeres. Así que, ¿cómo logran los enamorados caminar juntos?


De acuerdo con un equipo investigadores de la Universidad Seattle Pacific, liderado por la bióloga Cara Wall-Scheffler, son las mujeres quien marcan el ritmo de una relación, literalmente. Ellas prácticamente no cambian su ritmo al caminar, sino son los hombres quienes adoptan un paso más lento.

Durante el estudio, Wall-Scheffler y sus colegas analizaron a 11 parejas, así como a algunos de sus amigos hombres y mujeres. Se les pidió a los partícipes caminar alrededor de una pista, primero solos, después acompañados de un amigo, una amiga y, finalmente, con su pareja. Los científicos encontraron que los hombres aceleran el paso al caminar juntos, a penas lo modifican al caminar con una amiga y adoptan un ritmo cerca de 7% más lento al caminar con la mujer que aman.

De acuerdo con los investigadores, este comportamiento podría tener un origen evolutivo. Cuando los humanos éramos nómadas, los hombres ponían cuidado de no agotar a las mujeres para proteger su fertilidad.

El rincón de la mujer emprendedora

jueves, 4 de diciembre de 2014